El exjefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien ha subrayado que mantiene un vínculo constante y estrecho con el presidente Javier Milei, lanzó duras críticas contra la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel. En un análisis exhaustivo sobre la situación actual de la administración libertaria, Francos se centró en analizar las recientes declaraciones de la presidenta del Senado respecto a la salud mental del mandatario, marcando una distancia evidente y severa con la figura de la vicepresidenta.
El conflicto se originó a raíz de un mensaje publicado por Villarruel en la red social X a finales del mes pasado, en el marco de un cruce con Lilia Lemoine. En dicha publicación, la vicepresidenta manifestó una profunda preocupación debido a que el presidente de la Nación replicara, según sus palabras, "insensateces e inventos". Villarruel afirmó en aquel entonces tener una "genuina preocupación" por el estado del presidente y por las "persecuciones imaginarias" que Milei replica tanto dentro de Argentina como en el exterior.
Estas declaraciones provocaron un malestar inmediato en el entorno cercano al Presidente. Entre las reacciones iniciales se encontró la de Diego Santilli, sucesor de Francos, quien calificó las palabras de la vicepresidenta como una total "falta de sentido común". Ahora, Guillermo Francos se sumó a estas críticas, reconociendo que sigue en contacto cercano con Milei y exponiendo su abierta diferencia con Villarruel.
En una entrevista concedida a A24, el exfuncionario fue tajante al calificar la postura de la vicepresidenta. Francos sostuvo que Villarruel critica la gestión y el papel del Presidente desde un lugar que consideró "absolutamente desubicado". Asimismo, calificó el accionar de la presidenta del Senado como algo "mal, poco serio institucionalmente y poco leal".
Sin embargo, el punto más crítico de su intervención ocurrió cuando Francos ninguneó la legitimidad política de Victoria Villarruel. El exjefe de Gabinete afirmó que la vicepresidenta fue electa para dicho cargo únicamente porque Javier Milei fue el candidato y decidió ofrecérselo. Según Francos, Villarruel "no era nadie" y carecía de un electorado propio en aquel momento. Aseguró que fue a Milei a quien la gente eligió por ser la figura disruptiva, mientras que la presencia de la vicepresidenta en la fórmula fue, en sus palabras, una "añadidura". Ante la idea de que ella fue elegida por el pueblo, Francos fue categórico al negar dicha premisa.
Durante su análisis, Francos recordó que en la historia política de Argentina los vicepresidentes suelen tener problemas con los presidentes. No obstante, se encargó de desmarcarse de cualquier paralelismo entre la situación actual de Villarruel y lo ocurrido con Julio Cobos durante el primer mandato de Cristina Kirchner. Cobos fue recordado por su voto "no positivo" en 2008 que rechazó la Ley de Retenciones Móviles. Al respecto, Francos resaltó que, a diferencia del caso de Cobos, no ha visto que Villarruel haya tenido que desempatar una ley fundamental votando en contra en su rol de presidenta de la Cámara alta.
Más allá de la disputa interna, Francos se refirió a sus propias aspiraciones políticas. Aseguró que, si el presidente Javier Milei le solicitara postularse a algún cargo para el año 2027, lo haría "sin problema". No obstante, aclaró que tal pedido solo ocurriría si el Presidente no llegara a un acuerdo con el PRO, aunque manifestó su creencia de que esto último no sucedería, ya que prevé que habrá un acuerdo con Mauricio Macri.
En cuanto al escenario electoral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el exfuncionario señaló que la Jefatura de Gobierno es un espacio muy vinculado al PRO. En este sentido, expresó que no ve mal una fórmula compuesta por Jorge Macri y Pilar Ramírez, aunque dejó abierta la posibilidad de que los roles se inviertan y que la cabeza de la lista sea alguien de La Libertad Avanza.
Finalmente, Francos analizó las perspectivas electorales en el resto del país. Sostuvo que el oficialismo cuenta con "opciones concretas" en diversas regiones, mencionando específicamente a la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Tucumán y el sur del país. Concluyó su exposición señalando que existen posibilidades reales de cambiar la geografía política de la Argentina.





