Los precios de la soja y el trigo experimentaron un fuerte incremento en la Bolsa de Chicago, la referencia global para los granos, alcanzando niveles que no se registraban desde hace dos años y tres meses. Este movimiento al alza responde a una combinación de factores geopolíticos, climáticos y comerciales que han impactado directamente en las cotizaciones internacionales y que ya comienzan a repercutir en los mercados locales.
En el caso de la soja, el contrato para la posición de septiembre registró una suba de US$9,65 por tonelada, cerrando en US$460,86. Esta cifra representa una de las cotizaciones más altas desde el inicio del gobierno de Javier Milei, aunque se sitúa por debajo de otros valores destacados alcanzados en diciembre de 2023, como los US$485 el día 18 y los US$490,15 el día 11 de aquel mes. De manera similar, la posición de noviembre para la oleaginosa subió US$10,38 por tonelada, situándose en US$465,18, según los datos informados por Granar.
El motor principal de esta mejora fue el comportamiento de China. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) confirmó una venta de soja estadounidense de la campaña 2026/27 hacia el gigante asiático. Eugenio Irazuegui, responsable de Research de Zeni, detalló que China adquirió una nueva tanda de cargamentos norteamericanos que comprende un total de 333.000 toneladas. Según Granar, los operadores del mercado prevén que este interés de la demanda china se mantenga sostenido durante las próximas semanas, especialmente antes del encuentro programado para el 24 de septiembre entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump. A este escenario se suma la acción de los fondos de inversión, que han comprado contratos agrícolas, impulsando también la cotización de la harina de soja, insumo clave para la alimentación animal.
Paralelamente, el mercado mantiene una vigilancia estrecha sobre el estado de los cultivos en los Estados Unidos y los pronósticos climáticos. Existe la posibilidad de que cualquier problema que reduzca la cosecha estadounidense limite la disponibilidad de mercadería, manteniendo los precios firmes. A esto se añade la preocupación por la próxima campaña sudamericana. Desde la consultora AZ-Group señalaron que China intensifica sus compras en Estados Unidos debido al temor de que el fenómeno de El Niño provoque excesos hídricos que afecten la cosecha en Sudamérica. Este fenómeno suele generar lluvias superiores a las normales, lo que puede complicar las labores de cosecha si son demasiado abundantes. No obstante, la caída de los precios del petróleo actuó como un factor que limitó parcialmente la subida de la soja.
Por otro lado, el trigo también mostró un crecimiento significativo. El contrato para septiembre aumentó US$16,54, cerrando en US$268,41. Este incremento está directamente vinculado a las dificultades para exportar desde Rusia y Ucrania, naciones sumidas en un conflicto bélico. Los ataques rusos han bloqueado los puertos ucranianos en el Mar Negro, donde se concentra cerca del 90% de sus exportaciones agrícolas. Esta situación obligó a desviar la mercadería hacia el río Danubio, una vía con capacidad mucho menor. Eugenio Irazuegui informó que aproximadamente 70 barcos aguardaban en las inmediaciones del canal de Sulina para acceder a las terminales ucranianas.
La crisis logística se agravó con un ataque de drones en una de las tres terminales de granos de Novorossiysk, el puerto exportador más importante de Rusia en el Mar Negro. Se estima que las reparaciones podrían demorar hasta cuatro meses. La instalación afectada tiene una capacidad de despacho de 7,1 millones de toneladas anuales, lo que equivale a casi el 14% de las exportaciones rusas de la campaña 2025/26. Granar advirtió que, si estas complicaciones persisten hasta octubre o noviembre, podrían generarse oportunidades comerciales para la Argentina, coincidiendo con el ingreso de su nueva cosecha de trigo.
En el mercado interno argentino, la suba de Chicago se trasladó parcialmente a los productores. En Rosario, la soja disponible cerró en US$354,50 por tonelada, US$4 por encima de la rueda anterior. AZ-Group explicó que la venta local de la campaña 2025/26 avanzó gracias a precios cercanos a los US$350, los cuales cierran favorablemente las cuentas de los productores. A pesar de esto, persiste un volumen considerable sin comercializar: hasta el momento se ha vendido el 51% de la cosecha, dejando alrededor de 24,5 millones de toneladas pendientes de venta. Estos valores también podrían incentivar la siembra de la campaña 2026/27 en campos de rindes medios o alejados de los puertos, que con precios de US$300 podrían haber quedado fuera de los planes de producción.
Finalmente, la mejora internacional dinamizó las operaciones locales. Bruno Todone, analista de AZ-Group, señaló que el mercado local copió las subas de Chicago, incentivando las ventas de todos los granos. Según datos de SIO-Granos, el volumen de negociaciones diarias, que a principios de agosto oscilaba entre 400.000 y 500.000 toneladas, alcanzó un pico de 1,1 millones de toneladas el 13 de agosto, estabilizándose posteriormente en torno a las 800.000 toneladas diarias.






