El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un plan estratégico orientado a reactivar el mercado inmobiliario y el sector de la construcción, un área que actualmente atraviesa un periodo de estancamiento. En el marco de su quinta conferencia de prensa en menos de dos meses, el funcionario detalló que la herramienta central de esta política será el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, a través del cual el Estado inyectará fondos de largo plazo en el sistema financiero.
El objetivo primordial de esta medida es permitir que las entidades bancarias vuelvan a otorgar hipotecas con plazos extendidos, específicamente a 20 y 25 años. Según explicó el ministro, el principal obstáculo técnico que enfrentan los bancos es el denominado "descalce de plazos". En la actualidad, el sistema financiero capta depósitos que, en su gran mayoría, tienen vencimientos a 30 días, lo que genera una inseguridad financiera que impide a las entidades prestar dinero a dos décadas de plazo. Para resolver este inconveniente, el FGS llevará a cabo licitaciones de plazos fijos de largo plazo, con vencimientos que oscilarán entre uno y cinco años.
En términos cuantitativos, el Gobierno prevé licitar un total de 2 billones de pesos, cifra que representa aproximadamente 1.320 millones de dólares. Estas licitaciones contarán con tasas mínimas establecidas en UVA + 2,5% para los depósitos con vencimiento a un año, y UVA + 4,5% para aquellos con vencimiento a cinco años. Como condición para acceder a este fondeo, el Ministerio de Economía exigirá a los bancos que no trasladen a los clientes finales una tasa superior a UVA + 7,5%.
Desde la cartera económica estiman que, gracias a este esquema de financiamiento, se podrán brindar soluciones habitacionales para unas 18.000 familias. Un dato relevante es que los créditos podrían alcanzar montos de hasta 200.000 dólares, una cifra que triplica el promedio que se maneja actualmente en el mercado inmobiliario argentino.
Durante la presentación realizada en el Palacio de Hacienda, Luis Caputo subrayó que el acceso a la vivienda es una prioridad para la gestión de Javier Milei, vinculando esta política con el concepto de "justicia social". El ministro argumentó que permitir que un trabajador acceda a su propio hogar mediante un crédito evita la necesidad de ahorrar durante décadas, facilitando la propiedad de la vivienda de manera más eficiente.
Asimismo, Caputo destacó la importancia del crédito como motor para la formalización de la economía y la reactivación industrial. El funcionario señaló que el Gobierno busca generar una sinergia integral al fomentar simultáneamente los préstamos a individuos y el financiamiento a desarrolladores inmobiliarios, medida que ya había sido anunciada previamente. "De esta manera estamos atacando tanto la oferta como la demanda", afirmó el ministro, subrayando que el sector de la construcción se encuentra actualmente un 25% por debajo de su nivel pico registrado en el año 2023.
En cuanto al contexto actual del mercado, Caputo reconoció que, si bien el stock de crédito hipotecario ha crecido un 57% en términos reales bajo la gestión actual, Argentina mantiene un rezago significativo respecto a otros países. El stock de créditos hipotecarios en el país representa apenas el 2% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que en Chile esta cifra asciende al 27% y en Estados Unidos alcanza el 50%. El ministro atribuyó esta diferencia histórica a la inestabilidad económica y a la ruptura de contratos ocurridas en el pasado.
Para fomentar la confianza en el sistema, Caputo aclaró que el FGS no asumirá los riesgos individuales de los créditos, ya que esa responsabilidad seguirá recayendo enteramente sobre los bancos. El plan comenzará a ejecutarse la próxima semana con una primera licitación por un monto de 200.000 millones de pesos.
Finalmente, el ministro calificó esta iniciativa como un "impulso" para que la clase media tenga alternativas más allá del alquiler. Para ilustrar este punto, presentó un ejemplo práctico donde un crédito de 80.000 dólares tendría una cuota mensual cercana a los 865.000 pesos, un valor que, según el funcionario, es equiparable a muchos de los alquileres actuales en los centros urbanos.






