El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, retoma este lunes su actividad oficial con la reunión del Comité de Dirección en la calle de Génova tras el periodo vacacional. Este regreso marca el inicio de su quinto y último curso político completo como líder de la oposición, en un escenario donde el expresidente de la Xunta de Galicia ha asumido un compromiso personal y político definitivo: lograr suceder a Pedro Sánchez en las próximas elecciones generales o dar por finalizada su carrera política al cumplir 65 años este mes de septiembre.
Para este nuevo ciclo, la dirección del PP ha trazado dos ejes estratégicos fundamentales. El primero consiste en naturalizar la alianza con Vox, un proceso que ya se está implementando en comunidades como Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. Según las fuentes internas, este paso se considera una medida intermedia para eliminar las dudas sobre la posible integración de la formación de Santiago Abascal en un futuro Gobierno central, aunque Feijóo mantendrá la narrativa de gobernar en solitario una vez se inicie la campaña electoral.
El segundo pilar estratégico es la movilización de los alcaldes populares en todo el territorio nacional. La cúpula de Génova ha detectado que este activo electoral falló en los comicios de julio de 2023, apenas dos meses después de que dichos regidores ganaran o renovaran sus cargos. Los datos internos son reveladores, especialmente en la Comunidad de Madrid: en municipios como Pozuelo de Alarcón, la papeleta de Feijóo obtuvo hasta ocho puntos porcentuales menos que la de los alcaldes locales. Tendencias similares se observaron en Majadahonda y Las Rozas, con caídas de cinco y dos puntos respectivamente, mientras que en la capital madrileña, el resultado del líder nacional fue casi un 3% inferior al del alcalde José Luis Martínez-Almeida.
Paralelamente, el verano ha estado marcado por la crisis migratoria en Ceuta, un asunto que ha mantenido a Feijóo en contacto permanente con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas. Durante su reciente visita a la ciudad autónoma, el líder del PP reclamó la devolución a Marruecos de todos los migrantes que ingresaron a través del paso de El Tarajal a finales de julio. Esta postura se alinea con el giro doctrinal en materia migratoria que el partido adoptó hace un año en Barcelona, donde defendió la implementación de visados por puntos, la reducción de algunas ayudas a inmigrantes y la ejecución de deportaciones.
Mientras tanto, la maquinaria organizativa del PP se ha mantenido activa durante agosto. Figuras como el secretario general Miguel Tellado y los vicesecretarios Alma Ezcurra, Cuca Gamarra, Elías Bendodo, Carmen Fúnez y Jaime de los Santos han mantenido una intensa agenda pública y visitas a Ceuta. Asimismo, el PP ha intensificado su labor de oposición en el Senado, donde posee mayoría absoluta, convocando a los ministros Fernando Grande-Marlaska, Margarita Robles y José Manuel Albares. La negativa de estos últimos a comparecer ha llevado al Partido Popular a presentar un recurso ante el Tribunal Supremo.
En el seno del partido impera el "modo electoral", ante la posibilidad de que Pedro Sánchez convoque elecciones antes de Navidad o que se opte por un "superdomingo" el 30 de mayo, coincidiendo las generales con las autonómicas y municipales. En este contexto, Feijóo impulsará durante el otoño su "agenda del cambio", centrada en la regeneración democrática liderada por Cuca Gamarra. Este plan incluye propuestas para reformar la ley del indulto y evitar su aplicación en casos de corrupción, la modificación del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal para asegurar su independencia y la realización de auditorías en instituciones como la SEPI y el FASEE, especialmente en relación con el rescate a Plus Ultra.
Finalmente, el plan de regeneración contempla reformas en RTVE y la Agencia EFE, entidades que el PP considera colonizadas por la Moncloa. La estrategia busca aprovechar la agenda judicial del PSOE, que incluye investigaciones sobre el expresidente Zapatero y el caso de la 'fontanera' Leire Díez. No obstante, la cúpula popular es consciente de que, si Feijóo vuelve a fracasar en su intento de llegar a la Moncloa, el partido se verá obligado a buscar un nuevo liderazgo.






