La Policía Nacional de Honduras informó este sábado sobre un avance significativo en el caso del asesinato del abogado Dereck Isaac McNeil James. Las autoridades confirmaron la captura de un hombre, identificado como Jeremías Ávila Dilbert, de 30 años, quien es señalado como el presunto responsable de ejecutar el crimen ocurrido el pasado lunes 17 de agosto de 2026 en la zona de Roatán, Islas de la Bahía.
La detención de Ávila Dilbert se llevó a cabo en el barrio El Dorado de la ciudad de La Ceiba, departamento de Atlántida. Según el reporte oficial, la captura fue el resultado de una serie de diligencias investigativas exhaustivas desarrolladas por equipos especializados de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI). Tras localizar al sospechoso, los agentes procedieron a su arresto para ponerlo a disposición de las autoridades judiciales correspondientes.
A través de sus canales oficiales y redes sociales, la Policía Nacional ratificó la detención y subrayó que las investigaciones no han concluido. El objetivo actual de los cuerpos de seguridad es esclarecer completamente los hechos y determinar si existen más personas involucradas en la planificación y ejecución de este homicidio.
El crimen contra Dereck McNeil se produjo mientras el profesional del derecho se desplazaba en su vehículo por Roatán. De acuerdo con los reportes policiales, el abogado había cumplido previamente con la tarea de dejar a su hijo en un centro educativo. Fue en el trayecto posterior a esta acción cuando fue interceptado por sujetos armados, quienes dispararon contra el automóvil, provocando la muerte del abogado.
El caso adquirió una relevancia nacional inmediata después de que el presidente Nasry Asfura confirmara, pocas horas después del suceso, que Dereck McNeil formaba parte del programa de testigos protegidos. El abogado estaba vinculado a la investigación sobre la desaparición de Angie Samantha Peña Melgares, un caso que ha conmocionado a la sociedad hondureña desde que la joven desapareciera el 1 de enero de 2022 en Roatán.
Se tiene conocimiento de que McNeil había proporcionado datos considerados relevantes para el esclarecimiento del paradero de Peña Melgares. Específicamente, el abogado había declarado que habría visto con vida a la joven después de la fecha de su desaparición. No obstante, a pesar de la naturaleza sensible de esta información, las autoridades policiales han aclarado que aún no se ha establecido formalmente que este testimonio haya sido el motivo directo del asesinato.
Sobre el caso de Angie Peña, se recuerda que la joven desapareció mientras realizaba actividades recreativas en Roatán, habiendo salido en una moto acuática el primer día del año 2022. Desde ese momento, su familia ha mantenido una exigencia constante hacia el Estado para que se determine qué ocurrió y se logre establecer su paradero.
El vínculo directo de McNeil con este expediente ha generado diversas interrogantes sobre la posible relación entre el crimen y la información aportada a los investigadores. Sin embargo, la Policía Nacional no ha confirmado públicamente esta hipótesis como la única línea de acción.
Paralelamente, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) maneja otra línea de investigación que apunta a un posible móvil personal. Según esta hipótesis, el asesinato podría estar relacionado con enemistades surgidas a raíz del ejercicio profesional de McNeil. Las autoridades deberán analizar las evidencias recopiladas para determinar cuál de las dos teorías tiene sustento legal y fáctico.
Dereck McNeil no solo era un abogado activo, sino que también contaba con una trayectoria en el sistema judicial, habiéndose desempeñado como secretario del Juzgado de Paz de Roatán. Su perfil profesional y su rol como testigo protegido han colocado este caso bajo una vigilancia especial por parte de las altas esferas de seguridad del país.
Tras el ataque, la Policía Nacional desplegó operativos de saturación en diversos sectores de Roatán con el fin de recopilar información, ubicar a los responsables y reconstruir la forma en que se ejecutó la emboscada. Estas labores fueron posteriormente reforzadas por la Secretaría de Seguridad, que intensificó las diligencias de investigación en la zona insular.
Actualmente, el caso permanece bajo investigación abierta. Será el desarrollo de las diligencias policiales y las actuaciones del Ministerio Público lo que permita establecer el móvil definitivo del crimen y determinar la responsabilidad individual de todos los involucrados en este hecho violento.





