Una jornada de celebración en el Callao se transformó en una escena de horror y violencia luego de que un ataque armado, perpetrado durante una fiesta, dejara como saldo dos personas fallecidas y un hombre gravemente herido. El sangriento episodio tuvo lugar específicamente en la cuadra 9 del jirón Loreto, en el primer puerto, donde se desarrollaba el evento social que terminó abruptamente tras una ráfaga de disparos.
Entre las víctimas mortales se encuentra Romario Cartagena, un reconocido animador chalaco que se encontraba desempeñando su labor profesional durante la fiesta. Cartagena, quien era el encargado de animar el evento, perdió la vida en el lugar tras el atentado. La segunda persona fallecida fue identificada como Lizbeth Tamara Chávez Guerrero, quien también resultó abatida durante el ataque armado.
Además de los fallecidos, el atentado dejó un sobreviviente, Víctor Rumiche Guerrero, quien resultó herido durante la agresión. Debido a la gravedad de sus lesiones, Rumiche fue trasladado de urgencia al hospital Daniel Alcides Carrión. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades sanitarias y policiales, el estado de salud del hombre permanece bajo reserva, mientras se monitorea su evolución.
Un aspecto relevante del caso es la ubicación geográfica del crimen. El ataque ocurrió a pocas cuadras del complejo policial Alipio Ponce Vásquez, recinto que pertenece a la Región Policial Callao. Este hecho resalta la peligrosidad de los atacantes, quienes ejecutaron el crimen en una zona cercana a una importante instalación de seguridad.
En relación con las investigaciones, la Policía Nacional del Perú (PNP) logró un avance significativo al capturar a Gian Piero Forro Tejada, quien ha sido sindicado como presunto implicado en el violento atentado a balazos perpetrado en la reunión social. El detenido se encuentra ahora a disposición de la justicia para determinar su grado de responsabilidad en el ataque.
El director de Investigación Criminal de la PNP, general Ricardo Espinoza Cuestas, brindó detalles sobre el rumbo de las indagaciones y reveló la principal hipótesis operativa del caso. Según el alto mando policial, el artista Romario Cartagena no habría sido el objetivo principal de los sicarios. Por el contrario, el animador fue una víctima colateral de una violenta disputa territorial entre mafias dedicadas a la extorsión y el sicariato.
De acuerdo con las pesquisas policiales, el blanco real de los atacantes era Lizbeth Tamara Chávez Guerrero, conocida en el entorno criminal como "Tamara". La mujer se encontraba acompañando al animador en el momento exacto en que se produjo la ráfaga de disparos que acabó con la vida de ambos.
Las autoridades han vinculado este episodio de violencia con un crimen ocurrido aproximadamente un mes antes. Se trata del homicidio de Jonathan Bryan Márquez Huamaní, conocido bajo el alias de ‘Charlie Papa’. Según las indagaciones, Márquez Huamaní estaría presuntamente ligado a la organización criminal liderada por el sujeto conocido como el ‘Cholo Wara’.
La conexión clave reside en que, al momento del asesinato de ‘Charlie Papa’, Lizbeth Tamara Chávez Guerrero también se encontraba junto a él. La PNP sostiene que este hecho habría desatado un deseo de venganza armada, convirtiendo a "Tamara" en el objetivo de los sicarios, lo que finalmente derivó en la muerte del animador Romario Cartagena y el herido Víctor Rumiche Guerrero. Hasta el momento, las autoridades continúan trabajando para esclarecer los vínculos exactos entre los afectados y las organizaciones criminales involucradas.
