Las autoridades policiales del municipio de La Ceiba, en el departamento de Atlántida, han logrado la captura de un hombre señalado como el presunto responsable del asesinato de Dereck Isaac McNeil James. La detención se produjo cinco días después de que se registrara el crimen, poniendo fin a una búsqueda intensiva basada en diversas diligencias investigativas que permitieron la ubicación y posterior captura del sospechoso en territorio ceibeño.
El detenido ha sido identificado preliminarmente como Jeremías TJ Ávila Dilbert. Según los reportes oficiales, Ávila Dilbert es originario de Roatán, aunque mantenía su residencia en el municipio de La Ceiba, lugar donde fue interceptado por los agentes del orden. Se le supone responsable de haber perpetrado el homicidio de McNeil James el pasado lunes 17 de agosto, en el municipio de Roatán, ubicado en las Islas de la Bahía, zona insular de Honduras.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) fue la encargada de liderar las labores de campo y las pericias técnicas. De acuerdo con las autoridades, el vínculo del sospechoso con el crimen se sustenta en diversos elementos probatorios obtenidos durante el proceso de investigación. Estas pruebas, que incluyen los hallazgos técnicos y el análisis de las diligencias realizadas, serán presentadas formalmente junto al detenido ante el Juzgado de Jurisdicción Nacional, el cual tiene su sede en la ciudad de San Pedro Sula.
El crimen que ha conmocionado a la zona insular ocurrió el lunes 17 de agosto, cuando Dereck McNeil fue atacado y asesinado en Roatán por hombres armados que se desplazaban en una motocicleta. La gravedad de este hecho trasciende el acto violento en sí, debido a la condición especial de la víctima: McNeil James se desempeñaba como testigo protegido en el caso de Angie Peña, una ciudadana hondureña que desapareció en Roatán hace cuatro años.
El caso de Angie Peña se remonta al 1 de enero de 2022. Según los registros del caso, Peña desapareció luego de salir desde la zona de West Bay, en Roatán, para realizar un recorrido marítimo. En aquel momento, ella se encontraba acompañada por una hermana mayor; ambas utilizaban motos acuáticas independientes y, aparentemente, contaban con la compañía de un guía. Durante el trayecto, las hermanas decidieron continuar el recorrido por su cuenta. Una de ellas regresó al punto de partida para dejar al guía y posteriormente salió nuevamente sola, momento a partir del cual se perdió todo rastro de Angie Peña, sin que se haya tenido noticia de su paradero desde entonces.
Este asesinato ha puesto bajo el escrutinio público la eficacia y seguridad de los mecanismos de resguardo del Estado. El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, informó que las fuerzas de seguridad de Honduras están investigando a fondo una posible filtración de la identidad del testigo protegido. El funcionario expresó su preocupación respecto a la vulnerabilidad del sistema, señalando específicamente que resulta extraño cómo se pudo filtrar la información confidencial que confirmaba que Dereck McNeil era, efectivamente, un testigo protegido en el caso de la desaparición de Peña.
En relación con el funcionamiento de estos mecanismos, el ministro Velásquez precisó que la administración del programa de protección de testigos recae directamente en el Ministerio Público. Subrayó que, debido a la naturaleza estrictamente confidencial de este proceso, existen situaciones en las que incluso la Policía Nacional desconoce la identidad real de las personas que han sido acogidas bajo este mecanismo de protección legal.
La captura de Jeremías TJ Ávila Dilbert representa un avance en la resolución del homicidio de McNeil, pero deja abierta la interrogante sobre quiénes más estuvieron involucrados en el ataque coordinado con motocicletas y cómo se vulneró el anonimato de un testigo clave en un caso de desaparición que aún permanece sin resolución. El proceso judicial ahora se trasladará a San Pedro Sula, donde se determinarán las responsabilidades penales del sospechoso.





