El presidente Javier Milei visitó este viernes la ciudad de Rosario, donde participó del acto central por el 142º aniversario de la Bolsa de Comercio. El mandatario aterrizó alrededor de las 19.30 en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas y, tras un traslado en helicóptero hacia la sede de Prefectura en la costanera central, se dirigió en automóvil hasta el edificio de la entidad, ubicado entre las calles Paraguay, Córdoba y Santa Fe.
Durante su intervención, el jefe de Estado estructuró su discurso sobre tres ejes temáticos principales: la macroeconomía, los denominados mercados controvertidos o "repugnantes" y la "micro del crédito". Fue en este último punto, referido a la morosidad de los argentinos, donde el presidente dedicó la mayor parte de su exposición.
Milei aseguró que los niveles de morosidad actuales en Argentina no representan un problema real desde una perspectiva cuantitativa, afirmando que los números son similares a los registrados en Estados Unidos, Chile o Brasil. En particular, el mandatario estimó que la mora en Estados Unidos se sitúa en el 13%, una cifra que consideró comparable a la argentina, cuestionando así la relevancia de la discusión actual sobre este indicador.
El presidente rechazó que su gestión sea responsable de los problemas de morosidad, sosteniendo que el Gobierno cumplió con la política anunciada. Según explicó, la mora observada hoy no corresponde a préstamos otorgados en 2025, sino que está vinculada a créditos de 2024. Milei argumentó que, en aquel periodo, una suba abrupta del riesgo país —que atribuyó a un intento de golpe de Estado— provocó un incremento en las tasas de interés, el freno de la actividad económica y una caída de los salarios reales, lo que impidió que la gente pudiera pagar sus obligaciones.
En relación con esto, señaló que muchos usuarios terminaron recurriendo a entidades no bancarias, donde las tasas son más altas debido al mayor riesgo asumido por los prestamistas. El mandatario enfatizó que estas operaciones son acuerdos libres entre privados y rechazó tajantemente cualquier intervención estatal para rescatar a los deudores o auxiliar a los bancos, calificando dicha medida como "inmoral" y un "riesgo moral", ya que implicaría que los contribuyentes paguen por errores en operaciones privadas.
Para profundizar en la teoría de los "mercados repugnantes", Milei recurrió a un ejemplo histórico citando al emperador Constantino en el siglo IV, quien, en connivencia con la Iglesia, determinó que el mercado de préstamos era "asco", lo que derivó en la persecución de quienes realizaban estas transacciones, especialmente la comunidad judía. El presidente vinculó este concepto con las críticas actuales y las acusaciones que recibió durante su campaña en 2023, como los rumores sobre la habilitación de la venta de órganos, noticias que calificó como falsas.
En el plano macroeconómico, el mandatario destacó los datos del estimador mensual de la actividad económica nacional, resaltando un crecimiento mensual desestacionalizado del 0,8%. Asimismo, afirmó que trece de los quince sectores productivos del país están creciendo en la actualidad, cuestionando el "desprecio por los datos" por parte de sus críticos.
Milei también apuntó contra sectores políticos que, según él, buscan generar inestabilidad para elevar el riesgo país y frenar la expansión económica como parte de una estrategia electoral. Calificó estas acciones como un intento de mantener un "status quo decadente" que conduciría al país hacia escenarios similares a los de Cuba o Venezuela. En este sentido, denunció la circulación de noticias falsas sobre el consumo de carne de burro y presuntos cierres de universidades públicas y del hospital Garrahan, responsabilizando a estos sectores de "100 años de decadencia argentina".
El presidente estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la diputada nacional Romina Diez. Antes de su discurso, habían tomado la palabra Pablo Bortolato, presidente de la Bolsa; el intendente de Rosario, Pablo Javkin; y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
La visita estuvo marcada por un fuerte despliegue de seguridad coordinado por fuerzas federales y el municipio, que incluyó cortes de tránsito, el uso de drones, perros y personal con armas largas en el microcentro rosarino. Simultáneamente, diversas organizaciones sociales, sindicales y estudiantiles realizaron una movilización en repudio a la presencia del mandatario, concentrándose en las inmediaciones de la entidad.






