Dennis Domínguez, padre del joven cubano Lester Domínguez, ha vuelto a hacer un llamado público este jueves para solicitar ayuda económica y gestiones legales que permitan a su hijo acceder a una cirugía especializada. El joven arrastra graves secuelas físicas y emocionales tras haber sido víctima de un violento ataque con machete ocurrido en el año 2023, una situación que se ha visto agravada recientemente por un intento de fraude financiero.
A través de una publicación en la red social Facebook, Dennis Domínguez informó que los fondos recaudados en una campaña previa, que ascendían a más de 13,000 dólares, pudieron ser recuperados. Esta suma de dinero estaba vinculada a una presunta estafa que afectó la causa del joven. Según explicó el padre, la recuperación de los fondos fue posible gracias a que la cuenta bancaria asociada a dicha campaña fue congelada, permitiendo que los donantes recuperaran su dinero mediante reclamaciones bancarias.
El episodio de engaño se originó a comienzos de agosto, cuando una mujer identificada como Loraine, residente en Las Vegas, contactó a Lester. Inicialmente, la mujer le ofreció un teléfono móvil y, posteriormente, aseguró haber gestionado una visa humanitaria para que el joven pudiera viajar a Estados Unidos y recibir tratamiento. Sin embargo, la autenticidad de dicho documento fue puesta en duda rápidamente. Ante el aumento de las sospechas, Dennis Domínguez alertó a la comunidad para detener cualquier envío de dinero al enlace de donaciones, mientras que Orion Cheo, un familiar, instó a los donantes a reportar los cargos a sus respectivas entidades bancarias.
El propio Lester Domínguez publicó un video en el que reconoció la confusa situación, admitiendo que probablemente estaba siendo víctima de una estafa y solicitando a sus seguidores que dejaran de compartir el enlace de donaciones anterior. El impacto emocional de este suceso ha sido devastador para el joven, quien, según las palabras de su padre, se encuentra «destrozado» y con la «autoestima por el suelo». La familia ha pedido disculpas públicas a quienes intentaron ayudar al joven y se vieron involucrados en el fraude.
La historia de Lester se remonta al 21 de marzo de 2023, cuando tenía 16 años. En aquel entonces, fue atacado con un machete en San Germán, Holguín, durante un asalto en el que le robaron su teléfono móvil. El ataque resultó en un golpe crítico en el cuello que le provocó una lesión medular, dejándolo confinado a una silla de ruedas. Su proceso de recuperación ha sido extremadamente complejo, enfrentando complicaciones graves que incluyeron la necesidad de ventilación mecánica, traqueotomía, neumonía, infecciones bacterianas y la aparición de escaras.
En agosto de 2025, el equipo médico en Cuba confirmó que Lester podía ser intervenido quirúrgicamente para corregir el problema en sus vértebras, específicamente una vértebra invertida que comprime su médula espinal. Esta condición no solo pone en riesgo su movilidad, sino que podría derivar en una parálisis total si la compresión avanza. A pesar de contar con el diagnóstico y los insumos necesarios, la operación no se concretó debido a la crisis del sistema de salud cubano. Se reporta que el sistema enfrenta un colapso con una lista de espera quirúrgica de hasta 96,000 personas, limitando las intervenciones casi exclusivamente a casos de emergencia extrema debido a la falta de electricidad y recursos básicos.
Ante la imposibilidad de recibir la cirugía en su país, la familia ha buscado alternativas en el extranjero. Se estima que son necesarios al menos 30,000 dólares para cubrir los costos del tratamiento quirúrgico fuera de Cuba. Para lograrlo, intentan impulsar nuevamente la búsqueda de una visa humanitaria legítima y recaudar los fondos restantes a través de una nueva campaña en GoFundMe.
Hasta la fecha, Lester ha contado con el apoyo de la diáspora cubanoamericana, quienes ya le han proporcionado una silla de ruedas eléctrica. La familia mantiene la esperanza de que, tras el revés sufrido por la estafa, la solidaridad internacional y una gestión migratoria legal permitan que Lester reciba la operación que ha estado esperando durante más de tres años para mejorar su calidad de vida y evitar complicaciones irreversibles.





