La ciudad de Caracas se vio afectada recientemente por un intenso sistema de precipitaciones que dejó un saldo trágico de tres personas fallecidas, entre ellas dos adolescentes, además de generar graves inundaciones que provocaron el arrastre de diversos vehículos en distintas zonas de la capital. Así lo informaron las autoridades competentes durante la jornada del domingo, tras el paso de un fenómeno meteorológico que impactó la región.
De acuerdo con la información suministrada por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), el servicio nacional de meteorología, estas condiciones climáticas extremas fueron provocadas por el paso de la onda tropical número 37 por el norte del territorio venezolano. Este fenómeno atmosférico trajo consigo, durante la noche del sábado, lluvias torrenciales acompañadas de fuertes descargas eléctricas que azotaron la zona metropolitana, complicando la situación urbana y residencial.
Uno de los incidentes más lamentables ocurrió en el municipio Libertador, ubicado en el centro-oeste de la ciudad. En este sector, el comandante general de los Bomberos de Caracas, Pablo Antonio Palacios Salazar, informó sobre el fallecimiento de dos menores de edad del sexo femenino. Según las declaraciones del funcionario, las adolescentes fueron arrastradas por una fuerte corriente de agua generada por las lluvias. Palacios Salazar detalló, a través de la plataforma Telegram, que para el momento en que el cuerpo de bomberos arribó al lugar para atender la emergencia, las autoridades competentes ya se encontraban en el sitio resguardando los dos cuerpos sin vida.
En el mismo municipio Libertador, se registró otra víctima mortal. Una mujer de 49 años, cuya identidad aún no ha sido revelada por las autoridades, perdió la vida a consecuencia de la caída de un muro, evento derivado de la inestabilidad del terreno y el volumen de agua caído sobre la zona. Este hecho suma un total de tres víctimas fatales en el centro de la capital, subrayando la peligrosidad de las precipitaciones registradas.
Mientras tanto, en el este de la ciudad, específicamente en el municipio Sucre, el impacto de las lluvias se manifestó principalmente a través de anegaciones. Los reportes indican que al menos 30 viviendas quedaron inundadas, afectando la propiedad privada y el bienestar de los residentes de dicho sector, quienes enfrentaron la entrada de agua en sus hogares debido a la intensidad de las lluvias torrenciales que persistieron entre la noche del sábado y el domingo.
Además de las pérdidas humanas y los daños materiales en viviendas, el temporal causó estragos en los refugios temporales de la ciudad. Las fuertes precipitaciones provocaron la caída de árboles, los cuales destruyeron las carpas donde pernoctaban personas que habían quedado sin hogar tras los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio. Estos ciudadanos, provenientes de un conjunto de edificios multifamiliares de interés social situados en el centro de la capital, vieron comprometido su refugio debido al desprendimiento de ramas y troncos.
Ante esta situación, los Bomberos de Caracas y funcionarios de Protección Civil desplegaron operativos de emergencia para mitigar los daños. El personal especializado trabajó en la remoción de troncos y ramas que habían caído sobre las carpas de los refugiados. Asimismo, el Cuerpo de Bomberos de Caracas informó a través de su cuenta de Instagram que el desprendimiento de vegetación no solo afectó los refugios, sino que también obstaculizó de manera temporal el tránsito vehicular en la zona afectada.
En resumen, el paso de la onda tropical número 37 dejó un rastro de destrucción en Caracas, manifestado en la pérdida de vidas humanas en el municipio Libertador, anegaciones masivas en el municipio Sucre y la destrucción de refugios para personas vulnerables, requiriendo la intervención inmediata de los cuerpos de rescate y seguridad ciudadana.






