Durante la jornada de este lunes 17 de agosto, diversas regiones de Costa Rica se vieron impactadas por la caída de fuertes precipitaciones, siendo los sectores de Turrialba y Juan Viñas, en la provincia de Cartago, algunos de los puntos más afectados. Estas condiciones climáticas se presentan en un contexto de inestabilidad atmosférica que ha favorecido el desarrollo de aguaceros y tormentas eléctricas en múltiples puntos del territorio nacional.
De acuerdo con la información suministrada por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), la causa principal de este fenómeno es la permanencia activa de la zona de convergencia intertropical al sur de Centroamérica. A este factor meteorológico se le ha sumado el desplazamiento de la onda tropical N.° 33, una combinación que ha provocado un incremento significativo en los niveles de humedad y ha generado una marcada inestabilidad climática sobre el país.
En el caso específico de Juan Viñas, las precipitaciones adquirieron una relevancia particular, registrándose afectaciones notables en sectores estratégicos. Entre los puntos más impactados se encuentran las zonas ubicadas al costado este de las oficinas de Hacienda, así como el área correspondiente al puente sobre el río La Maravilla, donde la intensidad de las lluvias ha sido especialmente visible.
De manera similar, en el cantón de Turrialba se reportaron condiciones críticas derivadas de los fuertes aguaceros. Según testimonios de personas residentes en la zona, el impacto de las lluvias se manifestó en la infraestructura vial, destacando la afectación de uno de los puentes fundamentales de la localidad. Esta estructura es vital para la movilidad regional, ya que es la vía que conecta los barrios situados en el sector este con el centro del cantón, complicando así el tránsito local.
El panorama de afectaciones no se limita únicamente a Cartago. El reporte oficial indica que el Caribe, la zona norte y Turrialba se encuentran entre las regiones que han recibido el impacto más severo de las lluvias que actualmente golpean el país. Esta situación de vulnerabilidad climática llevó a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) a tomar medidas preventivas desde el día domingo, elevando el estado de alerta en gran parte del territorio nacional.
La CNE estableció una alerta naranja, que representa un nivel de riesgo elevado, para la zona norte, el Caribe norte, el Caribe sur y el cantón de Turrialba. Por otro lado, se mantiene una alerta amarilla para el Valle Central, el Pacífico central y el Pacífico sur, indicando que estas zonas también deben permanecer vigilantes ante la posibilidad de eventos hidrometeorológicos adversos.
Para brindar una perspectiva técnica sobre el volumen de agua que ha caído, se ha tomado como referencia que un aguacero intenso puede acumular, en promedio, unos 60 milímetros (mm) de agua en un periodo de tres horas. En este sentido, las estimaciones del IMN proyectaron acumulados que oscilan entre los 30 mm y los 70 mm, advirtiendo que podrían presentarse máximos puntuales que alcancen los 90 mm en algunas localidades.
El pronóstico meteorológico ya contemplaba una mayor actividad pluvial en el Valle Central, las montañas de la zona norte, el Caribe norte y la vertiente del Pacífico. No obstante, uno de los puntos de mayor preocupación para las autoridades es la saturación de los suelos. El IMN advirtió que en las cuencas del Caribe los niveles de saturación son extremadamente altos, situándose entre el 90% y el 100%, lo que reduce la capacidad del terreno para absorber más agua. Asimismo, en la zona del Pacífico sur, los niveles de saturación superan el 85%, incrementando el riesgo en dichas cuencas.






