La comisión multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha emitido una actualización crítica sobre el pronóstico del evento climático en el país. De acuerdo con la información proporcionada por el organismo, se estima que el fenómeno climático presentará una magnitud que oscila entre "fuerte" y "extraordinario". Este periodo de inestabilidad climática se manifestaría inicialmente entre los meses de noviembre y diciembre del presente año, con una proyección de extensión que podría prolongarse significativamente hasta marzo del año 2027.
En el marco de este análisis técnico, el especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) en Piura, Alesio Carrasco Huallpa, ha brindado precisiones sobre el comportamiento esperado de las precipitaciones. Según el experto, los datos indican que a partir de noviembre y diciembre se podrían registrar lluvias que superen los valores considerados normales para estas fechas en la región.
Para detallar el impacto técnico de estas precipitaciones, Carrasco Huallpa explicó que los acumulados habituales en la zona costera, producto del trasvase de agua proveniente de la sierra, suelen situarse entre los 10 y 15 milímetros durante los meses de noviembre y diciembre. No obstante, bajo las condiciones actuales del pronóstico, se prevé que estos valores se incrementen, pudiendo alcanzar acumulados mensuales de entre 20 y 30 milímetros. Este incremento representa un aumento considerable respecto a la normalidad climática de la zona.
A pesar de que el incremento de las lluvias comienza a finales de año, el especialista advirtió que la etapa más crítica y los meses con mayor volumen de precipitaciones se concentrarían entre enero y febrero. Esta ventana temporal es identificada como el periodo de mayor riesgo en cuanto a la cantidad de agua que caería sobre el territorio.
Para dimensionar la magnitud de lo que podría ocurrir, el representante del Senamhi Piura hizo referencia a los registros de eventos pasados, específicamente citando lo ocurrido en enero de 1998. En aquel entonces, la región de Piura registró un acumulado de lluvia de 150 milímetros en un lapso de tan solo 24 horas. Para facilitar la comprensión de esta cifra técnica, el especialista señaló que un acumulado de 150 milímetros equivale a la caída de 150 litros de agua sobre un metro cuadrado de superficie en un solo día.
Este antecedente sirve como marco de referencia para entender la capacidad de precipitación que puede alcanzar la región cuando se presentan eventos de gran magnitud, subrayando la importancia de los pronósticos actuales emitidos por la comisión multisectorial del ENFEN.
En resumen, la actualización del pronóstico climático coloca a la región en un estado de alerta debido a la magnitud prevista del fenómeno, calificado como fuerte a extraordinario. La temporalidad del evento es especialmente notable, ya que no se limita a una temporada corta, sino que plantea la posibilidad de persistir durante los próximos años, extendiéndose potencialmente hasta marzo de 2027.
Las autoridades técnicas enfatizan que el monitoreo de los acumulados de lluvia, especialmente el trasvase desde la sierra hacia la costa, será fundamental para anticipar los efectos de estas precipitaciones que, según se espera, superarán los rangos normales a partir de noviembre, alcanzando sus picos máximos en el primer bimestre del año siguiente.





