Una serie de revelaciones y nuevas imágenes han puesto el foco sobre la mansión de Villa Rosa, en Pilar, vinculada a Pablo Toviggino, tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Las pruebas, que incluyen desde una flota de autos de lujo hasta objetos personales y trofeos, sugieren una estructura de ocultamiento y una serie de maniobras judiciales para frenar la investigación.
Según se desprende del expediente, el quincho de la propiedad era un espacio restringido al que solo se podía acceder mediante huella digital. En este lugar, Toviggino acumulaba botellas de vino, champagne, gin y whisky, que convivían con recuerdos personales. Entre las imágenes accedidas por LA NACION, se observa una plaqueta de la AFA, una lata con la imagen de Diego Maradona y una caja negra con el nombre del tesorero. Asimismo, se detectó que en el lugar se guardaba una réplica de la Copa del Mundo, similar a la obtenida por Lionel Messi en Qatar.
Sin embargo, gran parte de este patrimonio fue retirado en lo que se denominó un operativo de "limpieza", ejecutado horas antes del primer allanamiento. En estas tareas participaron diversos laderos del tesorero; mientras algunos fueron posteriormente apartados, otros permanecen en su círculo cercano. Un ejemplo de esto es Diego Pantano, hermano de Luciano Pantano, quien figura legalmente como el dueño de la mansión.
La investigación ha revelado que Luciano Pantano es monotributista, una condición que contrasta con los gastos registrados en una tarjeta de crédito corporativa de la AFA emitida por American Express, la cual estaba a su nombre. Con este plástico, Pantano abonaba peajes para el traslado de vehículos y otros gastos, registrando movimientos mensuales cercanos a los 50 millones de pesos. En contraposición, una tarjeta a su nombre en el Banco Galicia presentaba una actividad casi nula. Pantano, quien fue presidente de la Asociación Civil Argentina de Futsal y de Fútbol Playa hasta 2022, se encargaba de realizar diversos trámites para Toviggino.
El allanamiento ordenado por el juez Daniel Rafecas en diciembre permitió el secuestro de un impresionante parque automotor compuesto por 45 autos, 7 motos y dos kartings. Entre los vehículos más destacados se encuentran seis Porsche, una Ferrari F430, un Audi y un Mercedes-Benz, además de varios autos de colección. La Policía Federal halló cédulas azules que vinculan directamente al entorno de Toviggino: una autorizaba a Máximo Augusto Toviggino, hijo del tesorero, a conducir un Porsche 718 Cayman S perteneciente a la firma HT SRL, radicada en Santiago del Estero. Otra cédula estaba a nombre de María Julia Del Castillo Orellana, exesposa del funcionario, para un Porsche Macan S perteneciente a Bori SRL, otra empresa de Santiago del Estero dirigida por familiares y la exmujer de Toviggino.
Además de los vehículos, la "limpieza" alcanzó a los animales. Aunque existen videos y fotos que prueban la existencia de caballerizas y pistas de entrenamiento, los caballos desaparecieron antes de que la policía pudiera intervenir. Informes indican que entre 2021 y 2023, Toviggino inscribió 14 caballos de salto de la raza "Silla Argentino" en la Asociación Argentina de Fomento Equino (AAFE). En la propiedad aún quedaron rastros de esta pasión, como estatuas de caballos y cuadros, aunque los ejemplares vivos nunca fueron localizados.
En el plano judicial, la causa ha atravesado cambios significativos. El expediente pasó por el juez Marcelo Aguinsky, quien rechazó que el juez de Campana, Adrián González Charvay, se apartara del caso. No obstante, los acusados de ser testaferros lograron que la Cámara de Casación, mediante el fallo de los camaristas Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, devolviera la causa a González Charvay. Este último es señalado como el magistrado preferido por los implicados, ya que durante los cinco meses que tuvo la causa no profundizó las líneas de investigación, no citó a los dueños de los autos ni llamó a declarar a los empleados de la quinta.
Finalmente, la investigación posee una arista internacional. Se ha confirmado la existencia de una indagatoria preliminar en Miami sobre transferencias de la AFA en el exterior. En este contexto aparece la sociedad Central Park Drink y Diego Lucero, nombre que figura en las citaciones de un gran jurado en Estados Unidos, vinculando nuevamente la gestión financiera de la entidad deportiva con irregularidades en el extranjero.





