La proximidad de un fenómeno El Niño de gran intensidad ha encendido las alarmas en el Perú, poniendo bajo la lupa la preparación del país frente a posibles desastres naturales. En este contexto, el alcalde de la Municipalidad Provincial del Callao, César Pérez, ha emitido una alerta crítica sobre la vulnerabilidad del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, advirtiendo que la terminal podría quedar aislada debido al estado de sus únicos puntos de acceso y salida: dos puentes modulares situados a la altura de la avenida Morales Duárez.
Según el burgomaestre, un incremento significativo del caudal del río Rímac, derivado de lluvias intensas e inundaciones propias del fenómeno climático, podría comprometer la estabilidad de estas estructuras metálicas, llevándolas al colapso. En declaraciones brindadas a El Comercio, Pérez enfatizó que el peligro no radica estrictamente en el diseño de los puentes, sino en la grave falta de descolmatación del río Rímac.
El alcalde explicó que la acumulación de piedras, desmonte y maleza en el cauce representa un riesgo mayor. “El problema es que no se ha hecho un trabajo de descolmatación. Esto significa que no se han retirado las piedras y el desmonte que hay debajo del puente”, señaló. Asimismo, advirtió que, una vez que el caudal suba, el ingreso de maquinaria será imposible. Basándose en el equipo de Ingeniería de Desarrollo Urbano de su municipalidad, Pérez detalló que el agua podría generar un efecto de empuje donde cada metro cúbico equivaldría a una tonelada de peso, desestabilizando la infraestructura y dejando el aeropuerto sin vías de entrada o salida.
La autoridad local señaló que la responsabilidad de la descolmatación recae en el Gobierno Regional del Callao (GORE Callao), mientras que el mantenimiento de los puentes es competencia del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Ante la urgencia, Pérez informó que su gestión está desviando recursos de otras obras locales para apoyar la limpieza del río, instando a las entidades responsables a intervenir de manera inmediata.
Para profundizar en la situación técnica, el ingeniero Dennis Orue, vicepresidente de la Comisión de Gestión de Riesgo de Desastres del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP)-Lima, realizó una inspección en la zona. Orue aclaró que, aunque estas infraestructuras son temporales, cumplen con las condiciones técnicas siempre que reciban mantenimiento. El especialista advirtió que la vibración constante del tráfico puede aflojar pernos y tuercas, por lo que es imperativo un ajuste periódico para evitar fallos estructurales.
Respecto al cauce del río, Orue constató la presencia de residuos como tierra, botellas y cascos, confirmando la necesidad de limpieza y la implementación de defensas ribereñas para evitar la erosión y socavamiento de los márgenes. Sobre el caudal, el ingeniero precisó que actualmente oscila entre 25 y 30 metros cúbicos, pero que un escenario extremo que supere los 200 metros cúbicos podría provocar el colapso de los puentes, aunque recordó que los registros históricos del Senamhi durante El Niño han detectado niveles cercanos a los 120 metros cúbicos.
Por su parte, el geólogo e investigador Patricio Valderrama advirtió que se podría estar enfrentando uno de los fenómenos El Niño más fuertes de la historia republicana en muchos años. Valderrama señaló que el caudal podría ser similar o superior al registrado en 2017, lo que erosionaría la estructura metálica de los puentes. El experto sugirió la creación urgente de un plan de contingencia entre el concesionario del aeropuerto, el MTC, la Municipalidad y el GORE Callao, proponiendo como alternativa rápida la habilitación de accesos a través del antiguo aeropuerto.
En respuesta a estas advertencias, el gerente general regional del GORE Callao, Igor Camacho Caballero, afirmó que se han ejecutado trabajos de prevención y descolmatación en los ríos Rímac y Chillón desde 2024. Camacho anunció la destinación de más de 19 millones de soles para estas labores y aseguró que, a pesar de los procesos burocráticos, se está formalizando el contrato con la empresa encargada de la limpieza, la cual retomará actividades desde la próxima semana hasta noviembre.
Finalmente, César La Rosa Villanueva, director de Puentes de Provías Nacional del MTC, defendió la robustez de las estructuras, aclarando que no son puentes Bailey, sino modulares con un peso aproximado de 370 toneladas. El funcionario garantizó que los puentes no colapsarán y señaló que cuentan con una altura de seis metros desde el fondo del cauce, lo que asegura el paso del agua. La Rosa indicó que el puente definitivo está programado para culminarse entre 2027 y 2028 y que se coordinarán acciones preventivas con las autoridades del Callao durante la última semana de agosto.




