La Junta Departamental de Montevideo ha dado un paso decisivo para rendir tributo a una de las figuras más emblemáticas de las artes escénicas del Río de la Plata. En una sesión celebrada el pasado jueves 13 de agosto, el cuerpo legislativo aprobó por unanimidad remitir una minuta de aspiración a la Intendencia de Montevideo (IM), mediante la cual se expresa la voluntad formal de incorporar el nombre de China Zorrilla al nomenclátor de la capital uruguaya. Esta medida implica la asignación de su nombre a una calle, plaza o espacio público de la ciudad.
La iniciativa, que fue presentada originalmente en el año 2023, propone dos alternativas concretas para materializar este reconocimiento. La primera opción plantea la sustitución del nombre de un tramo específico de la rambla Presidente Wilson. Este sector se extendería desde el Club de Pescadores de Montevideo hasta su intersección con la calle José Luis Zorrilla de San Martín, quien fuera el padre de la actriz. Cabe señalar que, de implementarse esta alternativa, también se requeriría renombrar un pequeño segmento de la rambla Gandhi.
Como segunda posibilidad, la propuesta sugiere sustituir la denominación de la calle Riachuelo. Se trata de una vía de apenas una cuadra de extensión, ubicada entre las calles Tabaré y Parva Domus. Este lugar posee un valor sentimental y biográfico particular, ya que allí se encontraba situado el taller de su padre.
El edil del Partido Nacional, Nicolás Botana, quien impulsó este proyecto hace tres años junto a Adriana Balcarcel, informó que ha mantenido conversaciones con la familia de China Zorrilla. Según Botana, los familiares se mostraron muy agradecidos por el gesto institucional. Asimismo, el edil aclaró que, a pesar de que generalmente se opone a los cambios de denominación de calles, considera que en este caso particular la medida es justificada, argumentando que no se estaría eliminando por completo el nombre del Presidente Wilson.
Botana subrayó la trascendencia de la figura de Zorrilla, afirmando que su legado le pertenece a toda la región del Río de la Plata. En este sentido, destacó que asignar su nombre a un tramo de la rambla resultaría importante desde una perspectiva turística, dada la proyección internacional de la artista.
Por su parte, el edil del Frente Amplio, Diego Romaniello, quien preside la Comisión de Nomenclatura en la Junta Departamental, explicó que la bancada oficialista consideró fundamental acompañar la iniciativa. Romaniello destacó la enorme trayectoria artística de la actriz y su relevancia fundamental para la cultura uruguaya. El edil subrayó que el hecho de que la Junta haya expresado su voluntad por unanimidad constituye una señal muy importante de reconocimiento.
En cuanto a los pasos administrativos siguientes, el pedido ahora pasa a la Comisión Honoraria de la Nomenclatura de la Intendencia de Montevideo. En este organismo se evaluará el expediente para determinar cuál de las dos opciones presentadas es la más adecuada para el renombre. Si la Comisión emite un dictamen favorable, se procederá a la redacción de un proyecto de decreto que deberá regresar a la Junta para su votación final.
Sobre los plazos de este proceso, Romaniello admitió que podría tomar un tiempo, aunque expresó su deseo de que no sea prolongado. El edil recordó que existen muchos expedientes en espera, pero señaló que actualmente hay una buena voluntad entre las distintas bancadas para avanzar en estos temas. Por su parte, Botana se mostró optimista sobre el resultado final, asegurando que el cambio de nomenclatura se aprobará como un gran reconocimiento a su figura.
La minuta enviada a la comuna capitalina detalla la trayectoria de China Zorrilla, describiéndola como una actriz, directora, humorista y una de las figuras más prominentes del teatro y cine rioplatense. Nacida en una familia de artistas y nieta del poeta Juan Zorrilla de San Martín, Zorrilla inició su camino en el teatro independiente con el grupo Ars Pulcra. En 1946, obtuvo una beca del British Council para estudiar en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres.
A su regreso a Uruguay en 1948, se integró a la Comedia Nacional, donde permaneció diez años y protagonizó más de 80 obras. En 1961, fundó la compañía Teatro de la Ciudad de Montevideo (TCM) junto a Antonio Taco Larreta y Enrique Guarnero, llevando sus producciones a ciudades como Madrid, París y Buenos Aires. Posteriormente, en 1965, residió en Nueva York, donde trabajó como periodista, traductora de obras teatrales y profesora de idiomas.
Desde 1971 se estableció en Buenos Aires, ciudad donde alcanzó la etapa más fecunda de su carrera profesional. En el cine, alcanzó una notoriedad masiva gracias a la película "Esperando la carroza" (1985), dirigida por Alejandro Doria. A lo largo de su vida, fue galardonada con tres Premios Martín Fierro, tres Premios Cóndor de Plata, tres Premios Konex, dos Premios Iris y un Premio Florencio, consolidando su lugar en la historia cultural de Iberoamérica.






