La ciudad de Manta se convirtió una vez más en el epicentro del movimiento y la expresión artística con la celebración de la edición número 27 del Encuentro Internacional Manta por la Danza. El evento, que se desarrolló desde el 3 hasta el 15 de agosto, logró integrar con éxito el arte contemporáneo y la tradición coreográfica, consolidándose como un espacio fundamental para la escena local y regional.
Esta vigésima séptima entrega adquirió un significado especial para la organización y los artistas, ya que marca la culminación de un ciclo de tres años consecutivos, comprendido entre 2024 y 2026, en el cual el festival contó con el respaldo financiero del Instituto de Fomento a la Creatividad y la Innovación (IFAIC). Este apoyo institucional fue determinante para garantizar condiciones profesionales tanto para los artistas nacionales como para las delegaciones internacionales que visitaron la ciudad.
Al respecto, Rocío Reyes, directora general del evento, y Gabriela García, directora artística, subrayaron la importancia de este respaldo presupuestario para la consolidación del encuentro. García explicó que el incentivo permitió a la organización solventar aspectos críticos de la logística integral que demanda un evento de esta magnitud. Entre los rubros cubiertos se encuentran los honorarios de los artistas, el hospedaje, la alimentación y los traslados, elementos que, según la directora artística, no pueden depender exclusivamente de los ingresos generados por la taquilla.
El impacto global del festival se reflejó en la diversidad de sus participantes. Durante este periodo, el público mantense tuvo la oportunidad de disfrutar de presentaciones de delegaciones provenientes de Alemania, Argentina, Colombia, Perú, Brasil, México y Francia. Entre las participaciones destacadas de esta edición se encuentran las de la artista francesa Thalia Falconi, quien se presentó junto a Fede Rea, y la puesta en escena de la obra «Cuaderno de artista», interpretada por Flor Garfias bajo la coreografía de la mexicana María Brezzo.
Además de la proyección internacional, el encuentro puso un énfasis prioritario en la danza nacional y en el relevo generacional. A través del espacio denominado «Semillero de la danza», cuatro agrupaciones pertenecientes a instituciones y escuelas independientes pudieron compartir el escenario con elencos de trayectoria profesional, fomentando así la formación de los nuevos talentos del sector.
El cierre de esta edición se ha programado para este sábado 15 de agosto en el Centro de Artes La Trinchera. La función de clausura comenzará a las 20:00 y se llevará a cabo bajo una modalidad de acceso mediante colaboración voluntaria. El espectáculo principal de la noche será «Gente de América», una obra conjunta desarrollada entre la agrupación capitalina Humanizarte y el elenco local Latinoamérica Danza.
La puesta en escena de «Gente de América» contará con la participación de cerca de 30 bailarines, quienes realizarán un recorrido artístico por los ritmos y las tradiciones más emblemáticas del continente. La estructura de la obra divide las expresiones geográficas: el grupo Humanizarte se encargará de abordar las manifestaciones andinas de Ecuador, Perú y Bolivia, mientras que Latinoamérica Danza presentará un repertorio centrado en la costa ecuatoriana, Colombia y Bolivia. Uno de los puntos más atractivos de la función será la representación festiva de la tradición de San Pedro y San Pablo, una fiesta icónica de la provincia de Manabí. Debido a la expectativa generada, las organizadoras han recomendado al público asistir con anticipación para asegurar su ingreso puntual.
Finalmente, Rocío Reyes destacó que el Encuentro Internacional Manta por la Danza no se limitó únicamente a las funciones escénicas, sino que mantuvo un compromiso sólido con la pedagogía. Este objetivo se cumplió mediante la implementación de residencias artísticas y la impartición de clases magistrales. En este sentido, la Compañía Nacional de Danza desempeñó un papel fundamental, contando con la dirección de Yoskira Cordero y el aporte formativo del maestro Jorge Alcolea, quienes contribuyeron al crecimiento técnico de los participantes.





