El presidente de Racing Club, Diego Milito, utilizó el marco de la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria para referirse, por primera vez, a la situación actual de la institución y al clima de tensión que se ha instalado entre el socio y la dirigencia. Diez días después de que se produjeran fuertes manifestaciones de descontento en el Cilindro durante la derrota 3-1 frente a Tigre, el máximo dirigente de la Academia reconoció la frustración de la gente y buscó dar respuestas a los cuestionamientos.
Durante su intervención, Milito fue honesto sobre el clima que se vive en las tribunas y admitió haber escuchado el enojo de algunos hinchas en el último partido disputado como local. Lejos de ignorar el malestar, el mandatario aseguró que comprende la situación y que no le es indiferente, subrayando que él mismo experimenta esa misma frustración. En este sentido, enfatizó que la dirigencia está atenta a los reclamos y que, aunque el club atraviesa un momento difícil, los socios están siendo escuchados.
El núcleo del malestar de la hinchada parece centrarse en la composición del plantel. Según el análisis de los reclamos, los seguidores de la Academia consideran que hubo una pérdida de jerarquía en los últimos mercados de pases. Existe una percepción generalizada de que el equipo no logró dar el salto de calidad que se esperaba luego de la campaña electoral y se cuestionan específicamente algunas salidas de jugadores que, a criterio de la tribuna, no fueron compensadas con reemplazos de un nivel similar.
Frente a estas críticas, Diego Milito mantuvo su postura y reivindicó el rumbo de su gestión. Se definió como el presidente de todos, independientemente de quiénes lo hayan votado, y expresó el orgullo que siente al conducir la institución, manifestando su amor por el club y su deseo de brindarle todo para que los resultados sean positivos. En cuanto a sus objetivos deportivos, el presidente fue tajante al afirmar que su visión no ha cambiado: quiere que Racing sea protagonista en todos los torneos en los que participe, impulsado por su naturaleza competitiva.
Para justificar las decisiones tomadas, Milito explicó que la conducción se basa en un trabajo planificado y con una mirada a largo plazo, priorizando el orden desde el inicio de su gestión. No obstante, reconoció un punto débil en la comunicación con el socio, admitiendo que no basta con ejecutar las acciones, sino que es fundamental explicar mejor el proceso y las razones detrás de cada decisión tomada por la comisión directiva.
Hacia el cierre de su discurso, el presidente hizo un llamado urgente a la unidad. Milito insistió en que el escudo es lo más importante y que el club necesita que todos los sectores estén juntos para avanzar hacia el futuro, asegurando que cuando la institución se mantiene unida resulta invencible.
En el plano deportivo, la situación sigue siendo compleja. Tras la caída ante Tigre, el equipo volvió a tropezar al perder 2-1 frente a Argentinos Juniors en La Paternal. Esta racha negativa aumenta la presión sobre el plantel, que ahora tendrá la oportunidad de intentar revertir la tendencia este viernes, cuando reciba a Banfield a las 20:15 horas, correspondientes a la quinta fecha del Torneo Clausura. La victoria es vista como la herramienta principal para descomprimir el clima interno.
Finalmente, la Asamblea Extraordinaria dejó un saldo positivo en el plano institucional. Fue aprobado por unanimidad el nombramiento como socios honorarios del club a 27 excombatientes de la Guerra de Malvinas. Este reconocimiento fue destacado y felicitado en redes sociales por Claudio Tapia, quien extendió sus felicitaciones a Diego Milito, a Kevin Feldman y a toda la Comisión Directiva por este gesto hacia quienes defendieron la Patria.






