El pasado lunes 10 de agosto, Colombia se vio sacudida por un fuerte terremoto de magnitud 7,4 que dejó un saldo trágico de más de 180 personas fallecidas. En medio de la devastación y el caos que provocó el sismo, emergió el testimonio de Will Truqué, un joven creador de contenido quien compartió a través de un video la angustiante experiencia que vivió durante el desastre natural, poniendo de relieve no solo el peligro físico, sino la profunda carga emocional de quienes enfrentan limitaciones de movilidad en situaciones de emergencia.
Will Truqué, quien utiliza silla de ruedas desde el año 2014, utilizó sus redes sociales para relatar los minutos de terror que pasó mientras el suelo se movía violentamente. Según su testimonio, la intensidad del temblor fue una de las más fuertes que ha experimentado en su vida, lo que convirtió el proceso de evacuación en una tarea sumamente complicada y desesperante. La inestabilidad del terreno y el movimiento constante del piso dificultaron cualquier intento de desplazamiento seguro, generando una situación de vulnerabilidad extrema para el joven.
El relato de Truqué alcanza un punto crítico cuando describe la reacción emocional que tuvo hacia su familia en el momento más oscuro de la emergencia. El joven confesó que, impulsado por el miedo y el deseo de proteger a sus seres queridos, llegó a gritarle a su madre en repetidas ocasiones, algo que admitió haber hecho por primera vez. Sus gritos no eran de ira, sino un pedido desesperado para que ella y su hermano abandonaran la vivienda y salvaran sus propias vidas, dejándolo atrás para evitar que ellos también corrieran peligro.
En el video, Will explica que la logística de evacuación era prácticamente imposible en ese instante. Señaló específicamente que, si su hermano hubiera intentado bajarlo por las escaleras mientras el edificio se sacudía, lo más probable es que hubieran sufrido una caída grave. Esta percepción del riesgo fue lo que llevó al creador de contenido a insistirle a su familia que lo dejaran solo y buscaran refugio fuera de la casa, priorizando la supervivencia de su madre y su hermano sobre la suya propia.
Sin embargo, el desenlace de esta historia estuvo marcado por la lealtad y el amor familiar. A pesar de las súplicas y los gritos de Will, su madre y su hermano se negaron rotundamente a abandonarlo. Truqué relató que, aunque estuvieron muy cerca de morir, su familia prefirió quedarse a su lado y arriesgar sus vidas junto a la suya, ignorando las peticiones de evacuación solitaria. Durante los momentos más intensos del sismo, el grupo se mantuvo unido, refugiándose todos juntos ya fuera en la cama o directamente en el suelo, buscando protección mutua.
Para el joven, este acto de valentía no fue un hecho aislado, sino el reflejo de un apoyo constante que ha recibido durante los últimos 12 años, tiempo que lleva desplazándose en silla de ruedas. Will aprovechó el espacio audiovisual para expresar un profundo agradecimiento hacia su familia, destacando que esa solidaridad ha sido la constante en su vida y que, en el momento de mayor peligro, se manifestó con una fuerza determinante.
Finalmente, Will Truqué cerró su relato agradeciendo a Dios por haber salvado su vida una vez más. Más allá de la crónica del desastre, el joven lanzó un llamado de atención a todos sus seguidores y a la comunidad en general sobre la importancia de aprovechar la vida y valorar cada instante, consciente de la fragilidad de la existencia humana frente a la fuerza de la naturaleza. El testimonio de Truqué se ha vuelto viral, sirviendo como un recordatorio humano en medio de la tragedia nacional que ha dejado un saldo doloroso de víctimas en diversas regiones de Colombia.




