El Aston Villa se prepara para dar el puntapié inicial a la temporada 2026/27 con un desafío de máxima exigencia. El conjunto inglés tiene la oportunidad de comenzar el ciclo deportivo disputando un título internacional, aunque deberá afrontar este reto sin una de sus piezas fundamentales y más determinantes: el arquero de la Selección argentina, Emiliano "Dibu" Martínez.
La cita tiene lugar este miércoles en Salzburgo, Austria, donde el equipo de Birmingham se medirá ante el Paris Saint-Germain (PSG) en la definición de la Supercopa de Europa. Este encuentro, que se llevará a cabo a partir de las 16:00 horas (hora de Argentina), pone cara a cara al campeón de la última edición de la Champions League y al ganador de la Europa League. A pesar de la magnitud del evento y la importancia de levantar un trofeo al inicio del calendario, el arco de los "Villanos" tendrá un dueño distinto para esta occasion. El encargado de custodiar la meta será el guardameta neerlandés Marco Bizot.
La ausencia del campeón del mundo no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una serie de factores que se han entrelazado en las últimas semanas. En primera instancia, Martínez ha atravesado un periodo de descanso necesario tras un Mundial intenso y, desde su perspectiva personal, frustrante. La derrota en la final ante España dejó una marca emocional que el jugador ha intentado procesar durante sus últimos días de relax, alejándose del ritmo competitivo para recargar energías antes de retomar la actividad oficial.
A tres semanas de haber concluido dicha final, el arquero argentino aún no se ha reincorporado a los entrenamientos colectivos del Aston Villa, a pesar de que el club se encuentra ya a pocas horas de iniciar su temporada oficial. Este receso ha sido aprovechado por el jugador para visitar su ciudad natal, Mar del Plata, y posteriormente trasladarse a Portugal. En tierras lusitanas, se lo ha visto disfrutar de jornadas de pesca en el mar junto a un amigo, buscando una desconexión total del entorno deportivo.
Sin embargo, el descanso no es la única razón detrás de su baja. Existe un factor médico complejo que ha condicionado su disponibilidad: una fractura en uno de los dedos de su mano. Esta lesión, calificada como grave, es la misma que estuvo a punto de dejarlo fuera de la Copa del Mundo y que lo obligó a entrenar de manera apartada durante gran parte de aquel torneo. El proceso de recuperación continúa siendo la prioridad para el jugador y el cuerpo médico, asegurando que el proceso de sanación sea completo para evitar recaídas en el futuro inmediato.
En paralelo a su recuperación física y mental, el futuro profesional de Martínez también estuvo en el centro de las conversaciones durante este periodo. Se supo que la Juventus mostró un interés concreto en contratar al arquero argentino. No obstante, las negociaciones, que en algún momento parecieron avanzar, terminaron frustrándose debido a las pretensiones económicas del Aston Villa. El club inglés tasó a su jugador en 15 millones de euros, una cifra que terminó cerrando la puerta a una posible transferencia hacia el equipo italiano.
A pesar de que le toque observar la final contra el PSG desde la grada, una situación impropia para el carácter competitivo que caracteriza al Dibu, la directiva y el cuerpo técnico en Birmingham mantienen la esperanza de su pronto regreso. El objetivo principal es que el arquero pueda ponerse a punto y estar plenamente disponible para el debut en la Premier League.
Dicho compromiso liguero está programado para el próximo 23 de agosto, fecha en la que el Aston Villa se enfrentará al Brighton. Hasta entonces, Emiliano Martínez deberá completar su rehabilitación y readaptación física, mientras su equipo busca conquistar la Supercopa de Europa en suelo austríaco bajo el mando de Marco Bizot en la portería.






