La ciudad de Pereira, ubicada en el departamento de Risaralda, Colombia, se convirtió en el escenario de una profunda tragedia familiar a consecuencia del terremoto que sacudió la región este lunes 10 de agosto. Entre las víctimas fatales se encuentran Deisi Rodríguez Mejía, de 39 años, y su esposo, Darwin González, de 49 años, quienes perdieron la vida cuando la estructura donde residían cedió ante la fuerza del sismo.
La pareja, oriunda de la localidad de Ureña, se había trasladado a territorio colombiano hace cinco años. Durante este lustro, Rodríguez y González establecieron su hogar en Pereira, buscando mejores oportunidades y una estabilidad económica para su núcleo familiar. Sin embargo, el destino se vio truncado el pasado lunes, cuando el fuerte remezón provocó el colapso total de la vivienda de tres pisos donde se encontraban en el momento del desastre.
Los detalles de este lamentable suceso fueron proporcionados por Gloria Rodríguez, hermana de Deisi, quien relató los hechos al Diario La Nación. Según el testimonio de la familiar, la tragedia ocurrió de manera súbita, dejando un vacío irreparable en la familia. La pérdida de Deisi y Darwin no solo representa la partida de dos personas trabajadoras, sino que deja en el desamparo a tres menores de edad, de 17, 16 y 10 años, quienes han quedado huérfanos tras la muerte de sus progenitores.
En cuanto a su trayectoria laboral, se informó que Deisi Rodríguez Mejía se dedicaba a la venta de repuestos para vehículos, mientras que Darwin González era un experto mecánico de motocicletas. Este último oficio lo había desempeñado previamente en la zona fronteriza antes de migrar a Pereira, manteniendo su vocación técnica hasta el momento de su fallecimiento.
A pesar del dolor, la historia también registra un momento de supervivencia milagrosa. Gloria Rodríguez, la hermana de la víctima, se encontraba en la residencia de Deisi al momento del sismo. Junto a su hijo de 11 años y una sobrina de 10, logró salir de la estructura apenas unos segundos antes de que el edificio de tres plantas se derrumbara por completo. Este rápido desplazamiento fue la diferencia entre la vida y la muerte para los tres familiares que lograron escapar de los escombros.
Sobre la vida de Deisi Rodríguez Mejía, se recuerda que pasó una parte significativa de su existencia en el barrio San Isidro de Ureña. Posteriormente, tras contraer matrimonio, se mudó a la calle 7 de Las Comunas. Fue desde ese punto que decidió emprender el viaje hacia Pereira, motivada por la búsqueda de una mejor calidad de vida para ella y los suyos. Cabe destacar que Deisi ya contaba con la nacionalidad colombiana, lo que reforzaba su vínculo con el país donde finalmente residía.
Ante la precariedad de la situación y la magnitud de la pérdida, los familiares de las víctimas han hecho un llamado urgente a la solidaridad de los ciudadanos, especialmente de aquellos que habitan en la zona fronteriza. La familia apela a la generosidad de la comunidad para poder costear los gastos derivados de los trámites legales y administrativos necesarios para el traslado de los cuerpos desde Colombia hasta la frontera, con el objetivo de brindarles una cristiana sepultura en su tierra natal.
Para quienes deseen colaborar con los gastos funerarios y de repatriación, la familia ha habilitado los siguientes números de cuenta a través de la plataforma Nequi: 3025903364 y 3123621796. Este apoyo financiero es vital para que los seres queridos de Rodríguez y González puedan cerrar este doloroso ciclo y dar el último adiós a la pareja en Ureña.



