La ciudad de Manta se encuentra nuevamente bajo un estado de alerta debido a la persistencia de hechos violentos que afectan la seguridad de sus habitantes. El episodio más reciente se registró en los límites de la parroquia Tarqui y el sector de Los Esteros, donde un ataque armado resultó en la muerte de un ciudadano identificado como Diego Montaño Portocarrero.
Diego Montaño, un hombre de 30 años oriundo de la provincia de Esmeraldas, fue asesinado a tiros mientras transitaba por la calle 112 y la avenida 105, específicamente en el barrio Rumiñahui. Según la información preliminar recabada en el lugar de los hechos, Montaño, quien se desempeñaba como obrero y residía en Manta estrictamente por motivos laborales, caminaba por el sector cuando fue interceptado por sujetos desconocidos.
Los agresores, que se movilizaban a bordo de una motocicleta, abrieron fuego contra la víctima sin mediar palabra. Tras ejecutar el ataque, los individuos huyeron rápidamente del lugar, aprovechando la movilidad del vehículo para evadir a las autoridades y perderse en las calles del sector. Al momento del crimen, la víctima vestía un buzo similar a los uniformes utilizados por los trabajadores de la empresa eléctrica, detalle que fue registrado por los agentes que acudieron al sitio.
El ataque generó momentos de alta tensión y zozobra entre los moradores del barrio Rumiñahui, quienes presenciaron el despliegue de violencia. Tras el reporte del suceso, agentes de la Policía Nacional se trasladaron inmediatamente a la zona para acordonar la escena del crimen. El objetivo de este operativo fue resguardar la zona y recabar todos los indicios materiales que permitan a los peritos establecer las circunstancias exactas del asesinato e identificar a los responsables del atentado.
Posteriormente, el cuerpo de Diego Montaño fue trasladado al Centro Forense de Manta. En dicha institución se llevará a cabo la necropsia de ley, un procedimiento técnico y obligatorio que permitirá determinar oficialmente las causas precisas de la muerte y el número de impactos de bala recibidos por la víctima.
Este asesinato no representa un hecho aislado, sino que se inserta en una preocupante tendencia de violencia que azota a la región. Este es el cuarto día consecutivo en el que se registran ataques armados dentro del Distrito Manta, una racha violenta que, según los reportes oficiales, ha dejado un saldo de seis víctimas mortales en tan solo este periodo de tiempo.
Dentro de este ciclo de criminalidad, destaca el asesinato de Jeffrey Figueroa, un funcionario municipal que fue ultimado a tiros la tarde del jueves 6 de agosto en la Ciudadela Medardo Mora, evidenciando que los ataques no discriminan perfiles laborales ni sectores geográficos dentro de la ciudad.
La magnitud de la crisis se refleja en las estadísticas anuales. Con el fallecimiento de Diego Montaño, el Distrito Manta —que comprende no solo la ciudad de Manta, sino también los cantones de Montecristi y Jaramijó— alcanza la alarmante cifra de 311 muertes violentas en lo que va del año 2026. Esta cifra posiciona a este distrito como el territorio más conflictivo y peligroso de toda la provincia de Manabí.
Respecto a las causas de esta escalada, las autoridades han atribuido la violencia a las pugnas territoriales y de poder entre organizaciones delictivas. Específicamente, se ha señalado la confrontación entre los grupos conocidos como Los Choneros y Los Lobos. Asimismo, se ha indicado que parte de estos crímenes podrían ser retaliaciones internas derivadas de disputas por liderazgos dentro de las mismas estructuras criminales.
En la actualidad, la Policía Nacional y sus unidades especializadas mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque contra Montaño y capturar a los responsables, mientras la ciudadanía permanece en vilo ante la inestabilidad del entorno urbano.






