La jornada legislativa en el Senado de la Nación se desarrolló en un clima de extrema tensión, marcada por una fuerte pulseada entre el gobierno de Javier Milei y la oposición. El eje del conflicto fue el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, un proyecto que obligó al Poder Ejecutivo a realizar un ajuste estratégico de último momento: el retiro del controvertido capítulo sobre la extranjerización de tierras rurales para evitar una derrota parlamentaria.
El escenario político atravesó horas de ebullición mientras el oficialismo intentaba asegurar los consensos necesarios. El senador por San Juan, Sergio Uñac, calificó la retirada de este apartado como una "victoria popular", asegurando que se frenó una iniciativa que flexibilizaba los límites a la venta de tierras a capitales extranjeros. Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, presente en las movilizaciones, advirtió que, aunque se logró este retroceso, el Gobierno insistirá en un proyecto que, según sus palabras, busca "vender nuestro territorio".
Sin embargo, la discusión no terminó allí. El debate se centró luego en otros dos puntos críticos: la reforma a la Ley de Manejo del Fuego y el nuevo régimen de desalojos. La senadora Edith Terenzi, presidenta de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, manifestó su rechazo a la reforma ambiental calificándola de "regresiva" y denunciando que incumple el Acuerdo de Escazú al desproteger humedales y bosques. En la misma línea, el senador radical Maximiliano Abad sostuvo que el capítulo sobre el manejo del fuego está "viciado de inconstitucionalidad".
En cuanto a los desalojos, el senador libertario Agustín Monteverde defendió la agilización de los procesos, argumentando que las usurpaciones son un "mercado organizado" y que la medida devolverá la confianza al mercado inmobiliario, bajando los alquileres. En contraposición, sectores del peronismo denunciaron que los "desalojos exprés" afectarían a inquilinos con contratos vigentes en un contexto económico crítico, dificultando el acceso a la vivienda de millones de argentinos.
Paralelamente al debate interno, las inmediaciones del Palacio Legislativo se convirtieron en un campo de batalla. Una movilización contra la ley derivó en violentos enfrentamientos pasadas las 21:00 horas, cuando manifestantes avanzaron sobre el vallado de Callao y Bartolomé Mitre. Las fuerzas de seguridad respondieron con camiones hidrantes, gas pimienta y disparos de balas de goma. El saldo provisional fue de al menos diez detenidos y cinco heridos. Entre las víctimas se encuentra una fotoperiodista que sufrió un traumatismo craneal y sangrado auditivo tras ser impactada por una bala de goma en la cabeza; la profesional fue trasladada de urgencia al Hospital Argerich.
Desde el Gobierno, la respuesta fue tajante bajo la consigna de "ley y orden", mientras que legisladores como Juliana di Tullio calificaron el operativo policial como una "cacería espantosa", vinculando la represión con el enojo del Ejecutivo al haber perdido la pulseada por la ley de tierras.
En otros ámbitos, la agenda se completó con noticias macroeconómicas y diplomáticas. El equipo económico logró robustecer las reservas internacionales del Banco Central, superando los 50.000 millones de dólares gracias a la renovación del swap con China. No obstante, este alivio financiero contrasta con la caída interanual de la producción automotriz de julio y las duras declaraciones del ministro Luis Caputo hacia quienes critican el ajuste industrial.
En el plano internacional, persiste la tensión con Brasil. Mientras la senadora Patricia Bullrich defendió el derecho del Presidente a apoyar a Flavio Bolsonaro, se distanció de los insultos proferidos por Milei contra el presidente Lula da Silva, señalando que "el vocabulario siempre hay que cuidarlo". Finalmente, la agenda cultural y espiritual cerró con el anuncio oficial de la visita del papa León XIV a la Argentina para el próximo mes de noviembre.




