La presidenta de la República, Keiko Fujimori, ha desarrollado una intensa agenda de trabajo en la región de Junín, marcando así su primer viaje oficial desde que asumió la jefatura del Estado, tras haber concluido las celebraciones correspondientes a las Fiestas Patrias. Esta gira presidencial ha tenido un doble propósito: evaluar la situación de emergencia generada por un fenómeno natural y supervisar las operaciones de seguridad nacional en zonas críticas del país.
El despliegue oficial inició el pasado viernes 31 de julio. La mandataria arribó a la región a bordo de un avión de la Fuerza Aérea del Perú, aterrizando exactamente a las 9:05 de la mañana en el aeropuerto Francisco Carlé, ubicado en la ciudad de Jauja. A su llegada, la jefa de Estado fue recibida por las autoridades correspondientes de la zona y una comitiva compuesta por efectivos del Ejército Peruano y la Policía Nacional del Perú, quienes le rindieron los honores protocolares establecidos para su investidura.
Para dar soporte técnico y administrativo a las diversas actividades programadas, la presidenta Fujimori viajó acompañada de una delegación de alto nivel, conformada por el ministro de Defensa, el ministro de Desarrollo Agrario y el ministro de Vivienda. La presencia de estos tres titulares de cartera respondió a la necesidad de evaluar integralmente los daños materiales y coordinar la ayuda necesaria para los sectores afectados en la zona.
Uno de los puntos centrales de la agenda se concentró en el distrito de Chongos Bajo, perteneciente a la provincia de Chupaca. Esta localidad fue identificada como la zona más impactada por el sismo de magnitud 5.1 que se registró el pasado 18 de julio. Durante su estancia en el lugar, la presidenta supervisó la situación actual de los damnificados por este fenómeno natural, evaluando la eficacia de la atención brindada y coordinando las acciones de apoyo para quienes perdieron sus viviendas o sufrieron daños en sus infraestructuras.
Posteriormente, la jefa de Estado se trasladó a la ciudad de Mazamari, también en la región Junín, con el objetivo de cumplir una agenda estrictamente operativa en una base militar situada en el Vraem. En esta localidad, la mandataria inspeccionó las acciones que vienen ejecutando tanto las Fuerzas Armadas como la Policía Nacional del Perú en el marco de la lucha contra el terrorismo, una labor fundamental para mantener la seguridad y el orden en dicha zona estratégica.
En Mazamari, la presidenta Fujimori fue recibida por diversas autoridades civiles y militares de la región, además de un grupo de ciudadanos que se congregaron para darle la bienvenida. En este tramo de la visita, la mandataria contó con el acompañamiento del ministro de Defensa, Rafael Belaunde, quien se trasladó específicamente hasta el distrito de Mazamari para participar en las actividades desarrolladas en la base de los Sinchis.
En las instalaciones de la base de los Sinchis, la presidenta recibió los honores correspondientes a su cargo antes de iniciar una inspección detallada de las instalaciones militares. El objetivo de este recorrido fue verificar de primera mano las capacidades operativas y el estado de los recursos destinados a las labores de seguridad y combate al terrorismo en el Vraem.
Este viaje representa el primer desplazamiento oficial de la presidenta Keiko Fujimori fuera de la capital desde su juramentación como jefa de Estado, subrayando la prioridad otorgada tanto a la gestión de riesgos y desastres naturales como a la seguridad interior del país. A través de estas visitas, el Gobierno busca asegurar que la ayuda llegue a los damnificados del sismo de magnitud 5.1 y que las estrategias de defensa en el Vraem se ejecuten conforme a lo planificado.






