El ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez Herrera, ha salido al frente para aclarar una serie de informaciones que han circulado recientemente a través de diversas plataformas digitales. El funcionario desmintió categóricamente las versiones que se han difundido en redes sociales, las cuales sugerían que existían daños estructurales o problemas técnicos en una de las calles que actualmente se encuentran bajo intervención en el Centro Histórico de San Salvador.
La respuesta del titular de la cartera de Obras Públicas se produjo de manera directa a través de sus propios canales oficiales en redes sociales. En este espacio, el ministro Rodríguez Herrera abordó los señalamientos realizados por usuarios y sectores que habían interpretado el estado actual de la vía como una falla en la ejecución de los trabajos. El funcionario fue enfático al calificar de "falso" el contenido de las publicaciones que alertaban sobre supuestos deterioros en la infraestructura vial de la zona.
Para brindar claridad sobre el proceso constructivo, el ministro explicó que lo que algunos ciudadanos han percibido como un daño o un error es, en realidad, una fase planificada y necesaria del proyecto de remodelación. De acuerdo con la explicación técnica brindada por el funcionario, el retiro del asfalto en los puntos señalados corresponde a una etapa específica de la obra. Esta acción se lleva a cabo inmediatamente después de que se ha completado la instalación del cableado subterráneo, un componente fundamental para la modernización de los servicios en el corazón de la capital.
Rodríguez Herrera detalló que el diseño de la infraestructura subterránea que se está implementando ha sido proyectado específicamente para una calle adoquinada. Este enfoque no es un hecho aislado, sino que forma parte de un modelo de urbanismo que ya ha sido aplicado en diferentes zonas del Centro Histórico de San Salvador, buscando rescatar la estética y la funcionalidad de la zona. Por lo tanto, la remoción de la capa asfáltica es el paso previo y obligatorio para dar lugar a la colocación del adoquín, asegurando que la base y las instalaciones eléctricas y de comunicaciones queden correctamente resguardadas bajo la superficie.
El ministro aseguró que, contrario a lo que se especulaba en las redes sociales, las obras avanzan según el cronograma previsto. El titular del MOP subrayó que cada paso de la intervención sigue los parámetros técnicos establecidos y que no existen retrasos ni fallos que comprometan la calidad del proyecto. Esta aclaración busca mitigar la incertidumbre y corregir la narrativa que sugería una mala gestión de los recursos o una deficiencia en la ejecución de las obras civiles.
En el contexto general, el funcionario reiteró que estas intervenciones forman parte de un plan integral de transformación urbana del centro capitalino. El objetivo es renovar la imagen de la zona, mejorar la movilidad y optimizar la infraestructura de servicios públicos mediante el soterramiento de cables, lo que elimina la contaminación visual y reduce los riesgos asociados al cableado aéreo.
La intervención del ministro Romeo Rodríguez Herrera pone de relieve la importancia de la comunicación oficial frente a la rapidez con la que se propagan las versiones no verificadas en el entorno digital. Al responder directamente a las publicaciones, el MOP busca transparentar el proceso de obra pública y asegurar a la ciudadanía que la transformación del Centro Histórico se está llevando a cabo bajo una planificación técnica rigurosa.
En resumen, la situación reportada en las redes sociales como un problema de infraestructura fue aclarada como una fase operativa del proyecto. El retiro del asfalto es el preludio a la instalación de adoquines, siguiendo el modelo urbanístico adoptado para el sector, y el Ministerio de Obras Públicas ratifica que los trabajos continúan su curso normal para cumplir con los objetivos de modernización urbana de San Salvador.





