La búsqueda de Yulixa Toloza, una mujer de 52 años cuyo paradero se desconoce desde el pasado miércoles 13 de mayo, ha generado una intensa movilización de las autoridades judiciales y de su círculo familiar cercano. La desaparición de Toloza ocurre en un contexto alarmante, luego de que la mujer se sometiera a un procedimiento estético no autorizado en el sur de la ciudad de Bogotá, situación que ha desencadenado una investigación urgente para esclarecer los hechos y localizar a la víctima.
Los hechos se remontan a la visita de Toloza a un centro estético denominado Beauty Láser M-L, el cual operaba de manera ilegal en el barrio Venecia. Según la información recopilada, la mujer se sometió a una lipólisis láser, un procedimiento que derivó en complicaciones médicas graves. La gravedad de la situación quedó registrada en las cámaras de seguridad del establecimiento y sus alrededores, donde se observa el momento exacto en que Yulixa fue retirada de la clínica clandestina. En las imágenes se evidencia que dos hombres cargaron a la paciente, quien parecía encontrarse casi sin conocimiento, para trasladarla rápidamente hacia un vehículo. Desde ese instante, no se ha vuelto a tener noticia alguna sobre su ubicación o estado de salud.
La investigación penal se ha centrado en la identificación y ubicación de los administradores del centro estético, quienes abandonaron la ciudad de Bogotá inmediatamente después del incidente. Las autoridades han identificado a tres personas clave en este caso: María Fernanda Martínez, propietaria del local; Edinson Torres, pareja de Martínez; y Eduardo David Ramos, quien presuntamente actuaba como el cirujano encargado de realizar el procedimiento médico no autorizado.
Un avance significativo en la indagación se produjo gracias a la información suministrada por un informante al diario El Tiempo. Esta fuente reveló detalles sobre una llamada telefónica realizada por Edinson Torres, esposo de la propietaria de Beauty Láser. Según el reporte, Torres se comunicó con una persona allegada la noche del viernes 15 de mayo, dos días después de la desaparición de Yulixa, con el fin de asegurar que se encontraba bien y afirmar que ya se hallaba en Venezuela, país de origen tanto suyo como de María Fernanda Martínez.
Esta revelación ha permitido a los investigadores trazar dos líneas de acción paralelas. Por una parte, se considera la hipótesis de que dicha llamada podría ser una estrategia de desinformación diseñada para confundir a las autoridades y desviar la búsqueda. Por otra parte, existe la posibilidad real de que los implicados hayan cruzado la frontera, lo que implicaría la necesidad de coordinar esfuerzos con agencias venezolanas para localizar a Torres, Martínez y al supuesto cirujano Ramos.
En paralelo, el rastreo técnico se ha focalizado en el vehículo con placas UCQ-340, el cual fue utilizado para transportar a Yulixa Toloza fuera del establecimiento. Los registros de las cámaras de seguridad y los sistemas de peaje han sido fundamentales para reconstruir la ruta. De acuerdo con las evidencias, el automóvil particular salió de Bogotá cruzando el peaje Andes a la 1:50 a. m. Posteriormente, a las 2:15 a. m., el vehículo fue captado por las cámaras del peaje El Roble, ubicado en Gachancipá, situándose así a 71 kilómetros del punto de partida en un lapso muy corto de tiempo.
Un elemento clave en la investigación ha sido la propiedad legal del automóvil. El vehículo figura a nombre de George Ramírez Cortázar, un comerciante de 33 años que administra un local de comidas cerca de la clínica estética. Ramírez Cortázar se presentó voluntariamente ante la Sijín para brindar su declaración. El comerciante explicó que, aunque el coche está registrado oficialmente a su nombre, quienes lo utilizaban cotidianamente eran María Fernanda Delgado Hernández y Edinson Torres.
Según el testimonio de Ramírez Cortázar, la pareja venezolana le había solicitado apoyo para realizar el traspaso de la propiedad del vehículo. No obstante, el trámite nunca pudo completarse debido a que Delgado Hernández y Torres no contaban con la documentación migratoria exigida por las leyes colombianas para formalizar la transferencia. Por esta razón, el automóvil permaneció legalmente bajo la titularidad del comerciante, a pesar de que él no era el usuario habitual del mismo.
En la actualidad, la prioridad absoluta de los investigadores es determinar el paradero de la paciente y lograr la captura de los responsables. La combinación de la evidencia en video, el rastreo del vehículo y la interceptación de comunicaciones sugiere que los implicados podrían estar ocultos o haber huido hacia territorio venezolano. Mientras tanto, la falta de respuestas concretas mantiene en un estado de profunda incertidumbre y angustia a los familiares de la mujer de 52 años.






