Un reciente evento de lanzamiento de un perfume, que contaba con la presencia del destacado jugador de Colo Colo, Arturo Vidal, se convirtió en el escenario de un tenso enfrentamiento entre el equipo de prensa de Chilevisión y el asesor del futbolista, Maks Cárdenas. El incidente, que ha generado una ola de indignación en el mundo de la farándula y la prensa, ocurrió cuando Cárdenas intentó censurar activamente la labor informativa de los profesionales del canal mediante acciones físicas directas.
Todo comenzó cuando el comunicador de CHV, Nicolás Valle, aprovechó la instancia del evento para acercarse al volante y realizarle una serie de preguntas. Entre los temas abordados, Valle consultó sobre asuntos personales y polémicos que han estado en el ojo público, específicamente sobre la relación de Vidal con Marité Matus y el complejo litigio que mantiene con Camilo Huerta. Estas preguntas, habituales en el contexto de la prensa de espectáculos, desencadenaron una reacción inmediata y agresiva por parte de Maks Cárdenas.
Cárdenas, quien además de ser asesor del jugador es periodista de profesión, intervino de manera abrupta en la entrevista. Según los registros y relatos, el asesor no solo tomó el micrófono que estaba siendo utilizado por el equipo de Chilevisión para evitar que se siguieran formulando preguntas, sino que también procedió a voltearse para tapar la cámara del medio, intentando así bloquear la captura de imágenes y audio del encuentro. Esta acción fue interpretada inmediatamente como un acto de censura directa hacia el ejercicio periodístico.
La situación no pasó desapercibida para el equipo del programa Plan Perfecto, espacio de farándula de CHV, quienes reaccionaron con dureza ante lo sucedido. Durante la emisión del programa, los panelistas expresaron su total repudio hacia la actitud de Cárdenas. Eli de Caso fue una de las primeras en manifestar su malestar, calificando la acción simplemente como una "rotería".
Sin embargo, la crítica más severa provino del conductor del espacio, Eduardo de la Iglesia. El animador se mostró visiblemente afectado y sorprendido por la conducta de Cárdenas, especialmente debido a que ambos comparten un pasado laboral. "No lo puedo creer", exclamó de la Iglesia, antes de dirigirse directamente al asesor: "Me parece impresentable lo que hiciste, Maks Cárdenas. Yo te conozco, trabajamos juntos y no puedo creerlo".
De la Iglesia profundizó en su crítica enfocándose en la formación profesional de Cárdenas. El conductor cuestionó que alguien con estudios universitarios en periodismo haya olvidado los códigos éticos y las normas básicas de la profesión. Según el animador, intentar censurar a otro medio de comunicación siendo uno mismo periodista es una muestra de no entender absolutamente nada sobre el ejercicio de la labor informativa.
Asimismo, el conductor enfatizó que, si bien es un derecho personal decidir cambiar de rol profesional y pasar del periodismo a la asesoría, eso no justifica el uso de la fuerza o la obstrucción de la prensa. "Está bien cambiarse al otro lado, no hay problema, haz lo que quieras, es tu libertad, pero de ahí a hacer lo que hiciste, eso simplemente no se hace", sentenció el conductor. Además, recordó que el derecho a informar está consagrado tanto en la Constitución como en la ley, subrayando que los periodistas pueden preguntar lo que consideren pertinente y que es el entrevistado quien decide si responde o no.
En este sentido, De la Iglesia fue tajante al afirmar que Arturo Vidal no requiere de un "chaperón" que intervenga físicamente para quitarle el micrófono a un periodista. El conductor cerró su intervención conminando a Maks Cárdenas a reconocer su error y solicitar las disculpas correspondientes.
Por su parte, Miguel Acuña, periodista de Plan Perfecto y testigo de la situación, se sumó a las críticas calificando el acto como "grotesco". Acuña señaló que Cárdenas "mostró la hilacha" al recurrir a tácticas como poner la mano sobre la cámara y arrebatar el micrófono, acciones que resultan inaceptables en cualquier contexto profesional. La controversia también se trasladó a las redes sociales, donde usuarios criticaron la actitud del asesor, utilizando términos como "perkinazo" para calificar su comportamiento durante el evento.





