Una investigación judicial en Medellín ha sido reactivada tras la denuncia de cerca de 50 mujeres que acusan al urólogo Alberto Posada de abuso sexual durante consultas médicas a lo largo de casi tres décadas. Los testimonios, que salieron a la luz a través del pódcast Vos Podes, revelan un patrón de conducta abusiva y omisiones institucionales que permitieron al médico continuar ejerciendo a pesar de sanciones previas.
Según la presidenta del Tribunal de Ética Médica de Antioquia, Clara Cossio, la única sanción impuesta a Posada fue una suspensión de seis meses hace 28 años, la cual nunca se cumplió. En 2017, la Clínica Las Vegas alertó a las autoridades de que el médico seguía atendiendo pacientes pese a estar inhabilitado.
Las denunciantes relatan experiencias traumáticas, como exámenes sin relación con el motivo de la consulta, preguntas inapropiadas sobre su vida sexual y la insistencia en continuar con procedimientos a pesar de su incomodidad. Marcela Sierra, una de las víctimas, describió cómo el abuso le generó “un rayón gigante en mi autoestima y en mis relaciones”. Otra denunciante, Natalia Aristizabal, relató que el médico le mostró un libro explicando la conexión entre el aparato reproductivo femenino y los riñones durante una consulta por problemas renales.
Las mujeres enfatizan la dificultad de detectar el abuso debido a la relación de confianza y poder inherente al contexto médico. Varias mencionaron haber confiado en Posada por su relación con familiares o amigos. La reactivación de la investigación ha impulsado a más mujeres a romper el silencio y compartir sus experiencias, buscando prevenir futuros casos y exigir garantías de que estos abusos cesen.
La Fiscalía de Medellín ha designado un fiscal especializado para investigar las denuncias. Las víctimas solicitan mecanismos efectivos de prevención en centros médicos y la aplicación de medidas que protejan a las pacientes. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.




