La investigación sobre la denuncia por presunto abuso sexual contra el futbolista Nicolás Rodríguez Calderón avanza, mientras su defensa rechaza enfáticamente las acusaciones y Atlético Nacional lo aparta temporalmente del equipo. El caso, que ha generado gran atención mediática, se centra en un presunto incidente ocurrido el 15 de marzo de 2026 en Rionegro, Antioquia, tras un encuentro social donde, según la denunciante, perdió su capacidad de resistencia.
A través de un comunicado publicado en las redes sociales del jugador, el abogado Luis Felipe Henríquez del Castillo afirmó que las acusaciones “no reflejan la realidad de lo sucedido”. El defensor aseguró que, tras un análisis preliminar de los hechos y de los elementos de prueba disponibles, no existe evidencia que respalde la denuncia interpuesta ante la Fiscalía General de la Nación el 19 de marzo de 2026.
Henríquez del Castillo destacó la trayectoria “personal y profesional ejemplar” de Rodríguez a lo largo de su carrera y expresó su confianza en que su “buen nombre será restablecido ante los estrados judiciales”. Asimismo, hizo un llamado a la opinión pública para respetar el derecho fundamental a la presunción de inocencia, evitando “juicios paralelos” antes de que la justicia se pronuncie.
El abogado enfatizó que la estrategia de defensa no busca, bajo ninguna circunstancia, revictimizar a la denunciante ni menoscabar la lucha histórica por los derechos de las mujeres. “Rechazamos cualquier forma de violencia de género, pero el respeto a estos derechos no es incompatible con la exigencia de un debido proceso y la búsqueda de la verdad real en un proceso penal”, precisó.
La decisión de Atlético Nacional de separar a Rodríguez de las actividades del equipo profesional fue confirmada por el club, que reafirmó su compromiso con la solidaridad hacia la denunciante y su respeto por el debido proceso y la presunción de inocencia. “Mientras avanzan las investigaciones, el jugador no hará parte de las actividades del equipo profesional”, indicó el club en un comunicado oficial.
Rodríguez, de 21 años, se ha puesto a disposición de la Fiscalía y las autoridades competentes, según informó su equipo jurídico. Henríquez del Castillo anunció que ya se está trabajando en el recaudo de “material probatorio contundente” que, según asegura, demostrará que el futbolista no cometió ninguna conducta punible.
“Informamos que este equipo jurídico ya se encuentra trabajando en el recaudo de material probatorio contundente que demostrará, más allá de cualquier duda razonable, que nuestro representado no ha cometido conducta punible alguna. Agotaremos todas las instancias legales para desvirtuar los señalamientos en su contra”, señaló el abogado. “Nuestro compromiso es con la transparencia y el esclarecimiento expedito de estos hechos”, concluyó.
La denuncia ha generado un debate público sobre la importancia de proteger los derechos de las víctimas de abuso sexual y, al mismo tiempo, garantizar el debido proceso y la presunción de inocencia de los acusados. La Fiscalía General de la Nación continúa investigando el caso, recopilando pruebas y entrevistando a testigos para determinar la veracidad de las acusaciones.
El incidente ha puesto en el centro de atención la responsabilidad de los clubes deportivos en la protección de sus jugadores y en la prevención de la violencia de género. Atlético Nacional ha activado sus protocolos internos y ha reafirmado su compromiso con la lucha contra la violencia de género, pero la situación plantea interrogantes sobre la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y protección en el ámbito deportivo.
La comunidad futbolística y la opinión pública en general esperan que la investigación se lleve a cabo de manera transparente y rigurosa, y que se haga justicia tanto para la denunciante como para el acusado. El caso de Nicolás Rodríguez es un recordatorio de la importancia de abordar el tema del abuso sexual con seriedad y respeto, y de proteger los derechos de todas las personas involucradas.
La defensa de Rodríguez se centra en demostrar que los hechos narrados por la denunciante no corresponden a la realidad y que el futbolista no cometió ningún delito. El equipo jurídico del jugador está trabajando en la recopilación de pruebas que respalden su versión de los hechos y que demuestren su inocencia.
Mientras tanto, Atlético Nacional ha tomado la decisión de separar a Rodríguez de las actividades del equipo profesional hasta que se aclare su situación legal. El club ha reafirmado su compromiso con la solidaridad hacia la denunciante y su respeto por el debido proceso y la presunción de inocencia.
La investigación continúa en curso y se espera que en los próximos días se presenten nuevos avances. La Fiscalía General de la Nación ha manifestado su compromiso de llevar a cabo una investigación exhaustiva y transparente para determinar la verdad de los hechos y hacer justicia. El caso ha generado un gran impacto en la sociedad colombiana y ha puesto de manifiesto la importancia de abordar el tema del abuso sexual con seriedad y respeto.






