El volante de la Universidad de Chile, Lucas Assadi, salió al cruce de un reportaje emitido por Canal 13 que lo vinculaba con Víctor Poblete, alias “Vitoko”, un individuo detenido por su presunta participación en actividades de narcotráfico. El jugador negó rotundamente cualquier relación con el antisocial, calificando la situación como una “mala leche” y una estrategia del canal para aumentar la audiencia.
La controversia se desató tras la difusión de imágenes donde se observa a Assadi manteniendo una conversación a través de una videollamada con Poblete. El reportaje insinuaba una conexión más profunda entre el futbolista y el líder de la banda “Los Wayans”, lo que generó preocupación en el club y entre los hinchas.
Sin embargo, Assadi fue enfático en descartar cualquier vínculo ilícito. “Fue una conversación de felicitaciones (por el triunfo en el Superclásico), pero más allá de eso, nada. Solo eso”, declaró el mediocampista azul. Explicó que, en el momento de la conversación, creyó estar hablando con un hincha común y corriente, sin tener conocimiento de la verdadera identidad de Poblete.
Esta versión fue respaldada por Manuel Mayo, gerente deportivo de la U, quien ya había manifestado que el contacto se produjo en un contexto similar. Assadi confirmó que ya conversó con el club sobre el tema, y les aseguró que la videollamada fue un hecho aislado y sin mayores implicaciones. “Me preguntaron si había algo más, no sé, juntas o cualquier otra cosa. Yo les dije la verdad, que fue solo una videollamada y nada más”, afirmó.
El jugador se mostró molesto por la forma en que Canal 13 abordó la noticia, sugiriendo que el objetivo principal fue generar impacto mediático. “Creo que igual Canal 13 se equivocó. Personalmente, creo que lo hicieron para que más gente viera el reportaje. Y como sale, en realidad son dos videollamadas, la mía, la del Chelo (Morales) y nada más que eso”, señaló.
Assadi lamentó la difusión de la información, argumentando que su imagen fue utilizada de manera injusta. Consideró que la situación es producto de una “mala leche” y que el canal no actuó con la debida diligencia al publicar el reportaje.
Más allá de la polémica, el mediocampista azul se mostró optimista respecto a su regreso a las canchas. Tras superar una lesión, Assadi anticipó que lo más probable es que vuelva a ser titular en el próximo partido ante La Serena, el primer fin de semana de abril. “Estoy trabajando duro para recuperarme y volver a jugar lo antes posible”, comentó.
La situación de Assadi se suma a otros temas que han generado controversia en el fútbol chileno en las últimas semanas. La creciente preocupación por la infiltración del crimen organizado en el deporte ha llevado a las autoridades a intensificar los controles y a reforzar las medidas de seguridad en los estadios y en los entrenamientos.
El caso de Assadi también pone de manifiesto la importancia de que los deportistas sean cautelosos con sus contactos y de que verifiquen la identidad de las personas con las que interactúan, especialmente en las redes sociales y a través de videollamadas.
La Universidad de Chile, por su parte, ha manifestado su apoyo a Assadi y ha reafirmado su compromiso con la lucha contra el crimen organizado. El club ha anunciado que tomará todas las medidas necesarias para proteger la integridad de sus jugadores y de su institución.
En otros temas, se reportó la activación de protocolos sanitarios tras la detección de un virus en aves, buscando contener y eliminar el brote rápidamente. En el ámbito del transporte, se alertó sobre el impacto de las intervenciones en el Metro, calificándolas de "brutales" por parte de un secretario de Estado. Además, se anunció un especial de ventas en línea con rebajas en diversas categorías, y se discutió una decisión presidencial que, según Juan Gabriel Valdés, busca congraciarse con su sector político. Finalmente, se informó sobre un significativo aumento en los precios de los combustibles, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas de movilidad urbana más económicas y sostenibles. El país también ha superado a 19 naciones latinoamericanas en una clasificación internacional, aunque el gobierno ha tenido que gestionar una polémica frase que generó controversia.





