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**Exaltación, Beni – 23 de marzo de 2026** – La jornada electoral en el departamento del Beni, Bolivia, se vio empañada este domingo por la suspensión de la votación en el municipio de Exaltación, provincia Yacuma, debido a graves incidentes y la falta de garantías para un proceso electoral transparente y seguro. La decisión, tomada por la Sala Plena del Tribunal Electoral Departamental (TED) del Beni, pone en tela de juicio la estabilidad democrática en la región y ha generado preocupación a nivel nacional.
Según fuentes oficiales del TED, el 99% de las mesas de sufragio en el resto del departamento operaron con normalidad, permitiendo a los ciudadanos ejercer su derecho al voto sin mayores contratiempos. Sin embargo, la situación en Exaltación fue radicalmente diferente. Desde tempranas horas de la mañana, se reportaron tensiones y aglomeraciones inusuales en la unidad educativa Max Fernández Rojas, el único recinto electoral habilitado en la localidad, donde se encontraban instaladas cuatro mesas de votación para atender a 955 ciudadanos habilitados para sufragar.
“Digo 99% porque hemos tenido problemas en la localidad de Exaltación, producto de diferentes denuncias públicas,” declaró Mauricio Rivero Égüez, presidente del TED del Beni, en una conferencia de prensa improvisada. “La gente se aglutinó en la unidad educativa Max Fernández Rojas, donde existen cuatro mesas de votación con 955 ciudadanos habilitados.”
Las denuncias a las que hace referencia Rivero Égüez se centraban en acusaciones de intimidación, presiones a votantes y la presencia de personas no autorizadas dentro y alrededor del recinto electoral. A medida que avanzaba la jornada, la situación se deterioró rápidamente, desembocando en disturbios que comprometieron la seguridad de los votantes, los miembros de las mesas y las autoridades electorales presentes.
Ante el creciente caos, el TED solicitó un informe al Comando Departamental de la Policía del Beni para evaluar la situación y determinar si era posible garantizar la continuidad del proceso electoral en Exaltación. El informe policial, según confirmó Rivero Égüez, fue contundente: las condiciones de seguridad eran inexistentes y la posibilidad de que los disturbios se intensificaran era inminente.
“Hemos decidido, como Sala Plena, la suspensión de la votación por falta de garantías, en virtud de un informe del Comando Departamental de la Policía,” enfatizó la autoridad electoral. La decisión, aunque difícil, fue considerada la única opción viable para proteger la integridad física de los ciudadanos y evitar que la jornada electoral se convirtiera en un escenario de violencia.
La suspensión de la votación en Exaltación ha desatado una ola de críticas y acusaciones entre los diferentes actores políticos. La oposición ha denunciado la posible participación de grupos afines al partido en el poder en la instigación de los disturbios, con el objetivo de deslegitimar el proceso electoral y sembrar dudas sobre su transparencia. Por su parte, el partido gobernante ha acusado a la oposición de manipular la situación y de buscar excusas para desestabilizar el país.
Las autoridades electorales han anunciado que se iniciará una investigación exhaustiva para determinar las causas de los disturbios y para identificar a los responsables de los actos de violencia. Asimismo, se ha anunciado que se buscarán alternativas para permitir que los ciudadanos de Exaltación puedan ejercer su derecho al voto en una fecha posterior, una vez que se hayan restablecido las condiciones de seguridad y se hayan garantizado las condiciones para un proceso electoral transparente y justo.
La suspensión de la votación en Exaltación representa un duro golpe para la credibilidad del sistema electoral boliviano y pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la transparencia y la seguridad de los procesos electorales. La polarización política y la falta de confianza entre los diferentes actores políticos son factores que contribuyen a la inestabilidad y que amenazan la democracia en el país.
Analistas políticos coinciden en que la situación en Exaltación podría tener consecuencias a largo plazo en la política boliviana. La desconfianza en las instituciones electorales podría aumentar, lo que podría llevar a una mayor abstención en futuras elecciones y a una mayor radicalización de los discursos políticos.
El gobierno nacional ha condenado los actos de violencia y ha llamado a la calma a la población. Asimismo, ha anunciado que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el orden público en el departamento del Beni y en todo el país.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación en Exaltación y ha instado a las autoridades bolivianas a investigar los hechos y a garantizar el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.
La incertidumbre sobre el futuro de la votación en Exaltación y sobre el impacto de los disturbios en el resultado final de las elecciones ha generado un clima de tensión y de desconfianza en el país. La resolución de esta crisis requerirá de un diálogo constructivo entre los diferentes actores políticos y de un compromiso firme con la defensa de la democracia y del estado de derecho. La transparencia en la investigación y la pronta reprogramación de la votación en Exaltación son cruciales para restaurar la confianza en el proceso electoral y para garantizar la legitimidad de los resultados.






