Guayaquil, 17 de marzo de 2026 – La construcción del esperado Quinto Puente, una obra vital para la conectividad de la provincia del Guayas y el país, se encuentra en una encrucijada tras la abrupta terminación unilateral del convenio por parte del Ministerio de Transporte. La prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, denunció públicamente la decisión, calificándola de “acto político” disfrazado de justificación administrativa, y expuso graves retrasos en los pagos comprometidos por el Gobierno central.
La ruptura del convenio, anunciada la noche del 16 de marzo, ha desatado una ola de críticas y especulaciones en el ámbito político, tanto a nivel provincial como nacional. Aguiñaga, a través de un video difundido en sus redes sociales, defendió la gestión de la Prefectura y aseguró que la obra no está abandonada, a pesar de los obstáculos financieros y técnicos que ha enfrentado.
“Se intenta justificar una decisión política con un acto administrativo”, afirmó la prefecta, dejando entrever que la terminación del convenio responde a intereses ajenos a la necesidad de avanzar con el proyecto. Aguiñaga insistió en que siempre ha existido voluntad por parte de la Prefectura para sacar adelante la obra, incluso frente a “estudios incompletos aprobados por el propio Ministerio” y los reiterados retrasos en la entrega de los fondos prometidos.
En una entrevista exclusiva con EXPRESO, la prefecta detalló la problemática financiera que ha afectado el proyecto desde el inicio. El Gobierno central se había comprometido a una inversión total de 120 millones de dólares, con un cronograma de pagos específico. Inicialmente, se realizó un desembolso de 35 millones de dólares como anticipo, pero a partir de ese momento, la situación se complicó.
“En 2025 debían entregarnos 50 millones de dólares, pero recibimos cero. Recién en febrero de 2026 acreditaron 10 millones para pago de planillas”, reveló Aguiñaga, evidenciando la falta de cumplimiento por parte del Gobierno central. Esta situación generó serias dificultades para la Prefectura, que se vio obligada a asumir costos adicionales y retrasar el avance de los trabajos.
La prefecta también reconoció la existencia de desafíos técnicos en el proyecto, pero enfatizó que estos son solucionables a través del diálogo y la colaboración. “Las problemáticas técnicas se resuelven con voluntad, sentados en una mesa de trabajo”, manifestó, recordando que la última reunión con representantes del Ministerio de Transporte se realizó en diciembre de 2025, sin que se lograran avances significativos.
Aguiñaga atribuyó el estancamiento a la burocracia interna del Gobierno y a la falta de compromiso real con el proyecto. “La burocracia se está comiendo el proyecto. Es difícil avanzar sin los recursos comprometidos”, lamentó. La prefecta señaló que la falta de financiamiento ha impedido la contratación de personal especializado, la adquisición de materiales y la ejecución de los trabajos de construcción en los tramos 4 y 5, que son responsabilidad de la Prefectura.
La terminación del convenio abre ahora un nuevo escenario de tensión entre el Gobierno central y la Prefectura del Guayas. La prefecta no descartó la posibilidad de emprender acciones legales para defender los intereses de la provincia y exigir el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno.
La construcción del Quinto Puente es considerada una obra estratégica para el desarrollo del Guayas y la región. Su objetivo principal es descongestionar el tráfico vehicular en los puentes existentes y mejorar la conectividad entre Guayaquil y la costa norte de la provincia. El proyecto, que se inició en 2024, ha sido objeto de controversias y retrasos desde el principio, pero la reciente decisión del Ministerio de Transporte amenaza con paralizarlo por completo.
La oposición política ha aprovechado la situación para criticar la gestión del Gobierno y acusarlo de falta de planificación y compromiso con el desarrollo de las provincias. Diversos líderes políticos han exigido una explicación clara sobre los motivos de la terminación del convenio y han pedido que se tomen medidas urgentes para garantizar la continuidad del proyecto.
Mientras tanto, la ciudadanía del Guayas observa con preocupación el futuro del Quinto Puente, una obra que representa una esperanza para mejorar la calidad de vida y el desarrollo económico de la provincia. La incertidumbre sobre el destino del proyecto ha generado desconfianza y frustración en la población, que teme que la obra quede inconclusa y se convierta en un símbolo de la ineficiencia y la falta de voluntad política.
La Prefectura del Guayas ha anunciado que analizará todas las opciones disponibles para intentar salvar el proyecto, incluyendo la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento y la negociación con el Gobierno central. Sin embargo, la situación es compleja y el futuro del Quinto Puente sigue siendo incierto. La resolución de esta crisis dependerá de la capacidad de las autoridades para superar las diferencias políticas y priorizar el interés público.






