La selección boliviana de fútbol cerró su preparación para el crucial repechaje mundialista con una contundente victoria por 3-0 sobre Trinidad y Tobago, en un partido disputado en el estadio Tahuichi Aguilera. Más allá del resultado favorable, el encuentro dejó una noticia especialmente alentadora: el despertar goleador de la Verde, con dos jugadores estrenándose en las redes con la camiseta nacional. Este triunfo no solo inyecta confianza al equipo de cara al enfrentamiento contra Surinam, sino que también alivia una larga sequía de goles por parte de los delanteros bolivianos.
El partido se desarrolló con un claro dominio de Bolivia, que desde el inicio impuso su ritmo y buscó constantemente el arco rival. La apertura del marcador llegó a los 25 minutos, gracias a un gol de cabeza de Rodrigo Ramallo, tras un centro preciso desde la banda derecha. El delantero, que ya venía mostrando un buen nivel en los últimos encuentros, se convirtió en el héroe inicial de la noche, desatando la euforia en las gradas.
Sin embargo, la verdadera sorpresa de la noche llegó con el segundo gol, obra de Juan Godoy a los 38 minutos. El paraguayo naturalizado boliviano, que disputaba apenas su segundo partido con la Verde, aprovechó un error de la defensa caribeña para infiltrarse en el área y definir con precisión ante la salida del arquero. Este tanto no solo significó su primer grito goleador con la selección, sino que también puso fin a una racha negativa que pesaba sobre los delanteros bolivianos.
El último gol de un atacante de Bolivia había sido el 10 de junio de 2025, cuando Enzo Monteiro anotó en la victoria 2-0 ante Chile por las Eliminatorias. Desde entonces, habían transcurrido nueve partidos consecutivos sin que un delantero pudiera marcar, generando preocupación entre los aficionados y la prensa deportiva. Godoy, con su gol, rompió esa sequía y devolvió la esperanza a la zona ofensiva del equipo.
"Bolivia significa mucho para mí, quiero pagar de la mejor manera a este país maravilloso", declaró Godoy al finalizar el partido, visiblemente emocionado por su primer gol con la Verde. "Estoy muy contento por haber podido ayudar al equipo y por haber roto esa racha. Ahora, vamos a trabajar duro para llegar en la mejor forma al repechaje y lograr la clasificación al Mundial".
La goleada se selló en el segundo tiempo, a los 51 minutos, con un gol de Fernando Nava. El atacante, que había debutado con la selección en agosto de 2023, pero había pasado un tiempo sin ser convocado, aprovechó su oportunidad para demostrar su valía. Nava recibió un pase en profundidad, se deshizo de un defensor con un hábil regate y definió con un potente disparo cruzado que dejó sin opciones al arquero rival.
Para Nava, este gol representó la culminación de un largo camino de esfuerzo y perseverancia. Tras su debut, había tenido que esperar ocho partidos para volver a ser considerado por el técnico Óscar Villegas, pero nunca se rindió. "Siempre trabajé duro para estar preparado cuando me llamaran", afirmó Nava. "Estoy muy feliz de haber podido marcar mi primer gol con la selección y de haber contribuido a la victoria del equipo".
El triunfo ante Trinidad y Tobago no solo dejó buenas sensaciones colectivas, sino que también reveló dos nuevas cartas ofensivas con gol para Bolivia. La presencia de Godoy y Nava en el ataque, junto a Ramallo y otros delanteros, le da al equipo de Villegas más opciones y variantes para enfrentar el repechaje mundialista.
El técnico Óscar Villegas se mostró satisfecho con el rendimiento del equipo y destacó la importancia de los goles de Godoy y Nava. "Es fundamental que los delanteros recuperen la confianza y empiecen a marcar", afirmó Villegas. "Estos goles les darán un impulso anímico importante para afrontar el repechaje con más seguridad".
Ahora, toda la atención de Bolivia se centra en el repechaje mundialista frente a Surinam. El partido, que se disputará en marzo, será clave para determinar si la Verde podrá seguir soñando con la clasificación al Mundial. El equipo boliviano, con el impulso de la victoria ante Trinidad y Tobago y el despertar goleador de sus delanteros, se prepara para afrontar este desafío con determinación y optimismo.
La afición boliviana, que ha demostrado un gran apoyo al equipo en los últimos meses, espera con ansias el partido contra Surinam. La ilusión de volver a ver a Bolivia en un Mundial está más viva que nunca, y la Verde tiene la oportunidad de hacer historia. El camino no será fácil, pero con el talento y la entrega de sus jugadores, Bolivia puede lograrlo. La victoria ante Trinidad y Tobago fue un paso importante en esa dirección, y ahora toca seguir trabajando duro para alcanzar la meta final.





