La renovación de una alianza entre la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y el Banco de Crédito BCP, realizada la noche del jueves, dejó más interrogantes que certezas en torno a la relación entre el presidente de la FBF, Fernando Costa, y el director técnico de la selección nacional, Óscar Villegas. Un distanciamiento notorio entre ambos, evidenciado por la ausencia de interacción durante el evento y declaraciones separadas a la prensa, ha encendido las alarmas a pocos días del crucial repechaje para el Mundial.
El acto, que formalizó la continuidad del apoyo financiero del BCP a la Verde, se desarrolló en un ambiente que contrastó con la imagen de unidad que usualmente proyectan las autoridades del fútbol boliviano. Mientras Costa encabezaba la ceremonia junto a miembros del comité ejecutivo y personal de marketing, Villegas llegó una vez que el evento había concluido, evitando cualquier encuentro directo con el presidente de la FBF.
Testigos presenciales confirmaron que el director técnico se limitó a dialogar con otros miembros de la FBF, sin acercarse a Costa. Esta actitud, sumada a la posterior decisión de ambos de ofrecer declaraciones por separado, alimentó las especulaciones sobre una posible fractura en la relación. En eventos anteriores, Costa y Villegas solían mostrar una imagen de colaboración y acuerdo, ya sea dialogando abiertamente o realizando declaraciones conjuntas.
El distanciamiento se produce en un momento delicado para la selección nacional, que se prepara para enfrentar a Surinam en el repechaje con la ilusión de clasificar a un Mundial después de décadas de espera. La unidad y el buen ambiente interno son factores clave para afrontar este tipo de desafíos, y cualquier tensión entre las autoridades podría afectar el rendimiento del equipo.
Durante sus declaraciones a la prensa, Villegas se mostró firme en su decisión de no incluir a Marcelo Martins Moreno en la convocatoria para el repechaje. “La nómina está cerrada”, afirmó el DT, dejando claro que el goleador histórico de la selección no será considerado para el partido contra Surinam. Esta decisión, que ha generado controversia entre los aficionados, fue respaldada por Costa, quien se limitó a agradecer el apoyo del BCP y a pedir concentración en el repechaje.
Sin embargo, en declaraciones previas al evento, Costa había manifestado que la selección necesitaba un “9 que la empuje”, insinuando la necesidad de un delantero centro de referencia. Al limitar su opinión a los criterios del seleccionador, el presidente de la FBF pareció evitar confrontaciones directas con Villegas, pero su comentario dejó entrever una posible divergencia de opiniones sobre la conformación del equipo.
La situación ha generado preocupación en el entorno de la selección nacional, y algunos analistas deportivos han advertido sobre los riesgos de una posible crisis interna. La falta de comunicación y la evidente tensión entre Costa y Villegas podrían afectar la moral del equipo y dificultar la preparación para el repechaje.
La convocatoria definitiva para el partido contra Surinam se espera en los próximos días, y la lista de jugadores seleccionados será un indicativo de la postura de Villegas y de su relación con Costa. La concentración de la Verde comenzará a continuación, y el cuerpo técnico tendrá la tarea de preparar al equipo física y mentalmente para afrontar este desafío histórico.
La clasificación a un Mundial es el objetivo principal de la selección nacional, y todos los esfuerzos deben estar dirigidos a lograrlo. Sin embargo, la actual situación entre Costa y Villegas podría convertirse en un obstáculo para alcanzar este sueño. La FBF deberá actuar con prudencia y buscar una solución que permita restablecer la unidad y el buen ambiente interno, garantizando así la mejor preparación posible para el repechaje.
La prensa deportiva boliviana ha seguido de cerca el desarrollo de los acontecimientos, y se espera que en los próximos días se revelen más detalles sobre el distanciamiento entre Costa y Villegas. La incertidumbre se cierne sobre la Verde, y el futuro de la selección nacional podría depender de la capacidad de las autoridades para superar sus diferencias y trabajar en equipo.
Mientras tanto, los jugadores se preparan para el repechaje con la esperanza de hacer historia y clasificar a Bolivia a un Mundial por primera vez. El apoyo de la afición será fundamental en este camino, y se espera que el estadio Hernando Siles se llene de gente para alentar a la Verde en el partido contra Surinam.
La carrera de Catar del Mundial de Resistencia se pospone para el mes de octubre, un contratiempo que afecta al calendario deportivo internacional. En el ámbito del automovilismo, Bruun sufrió un contratiempo mecánico en el Rally Safari, frenando su gran ritmo. En el fútbol local, la lesión de Yomar Rocha “aparentemente” no es grave, lo que alivia las preocupaciones de su equipo.
En el plano internacional, Irán respondió a las declaraciones de Trump, rechazando cualquier intento de exclusión del Mundial. George Russell se adjudicó la 'pole' de la carrera al esprint del GP de China, demostrando su talento en la pista. En el fútbol boliviano, Robson aseguró estar listo para jugar en el Tahuichi, superando su lesión. Ervin Vaca se puso a disposición del profesor Villegas, mostrando su compromiso con la selección nacional.
Oriente Petrolero sigue envuelto en culebrones, mientras que la relación entre Sebastián Marset y el fútbol de Bolivia continúa siendo un tema de debate. Garces y Giménez coincidieron en que Blooming construye un equipo y una familia, destacando la importancia del buen ambiente interno. La situación entre Óscar Villegas y Fernando Costa, sin embargo, sigue siendo la principal preocupación del fútbol boliviano, y su resolución será clave para el futuro de la selección nacional.






