La selección boliviana de fútbol se encuentra en una encrucijada crucial de cara al repechaje mundialista, y la principal preocupación reside en la falta de efectividad goleadora. Tras un largo proceso eliminatorio marcado por oportunidades desperdiciadas y un bajo rendimiento en ataque, el técnico Óscar Villegas ha depositado su confianza en dos nombres para liderar la línea ofensiva: Juan Godoy y Enzo Monteiro. Ambos delanteros se perfilan como las principales opciones para ocupar el puesto de delantero centro, una posición que ha sido un verdadero dolor de cabeza para la Verde en los últimos partidos.
La salida de Marcelo Martins, histórico goleador de la selección, dejó un vacío importante en el ataque boliviano. Desde entonces, la búsqueda de un reemplazo a la altura ha sido infructuosa, y la falta de gol se ha convertido en una constante. A lo largo de la Eliminatoria y en varios amistosos recientes, Bolivia ha tenido dificultades para concretar las ocasiones que genera, lo que ha comprometido sus posibilidades de avanzar a la siguiente fase.
Villegas analizó diversas opciones antes de tomar su decisión. Nombres como Marcelo Martins, Carmelo Algarañaz, Bruno Miranda y William Álvarez fueron considerados, pero finalmente el entrenador optó por apostar por Godoy y Monteiro, buscando un equilibrio entre experiencia y juventud. Miranda y Álvarez tuvieron oportunidades en partidos amistosos, mientras que Roler Ferrufino y Gary Rea estuvieron en convocatorias anteriores sin llegar a sumar minutos significativos. Algarañaz, que fue una pieza importante en gran parte del proceso eliminatorio, perdió terreno en los últimos meses. La reaparición de Martins, con la intención de volver a la selección, no convenció al cuerpo técnico.
Juan Godoy, delantero paraguayo nacionalizado boliviano de 32 años, recibió su primera convocatoria en los amistosos ante Panamá y México. Incluso tuvo la oportunidad de disputar algunos minutos frente al combinado azteca en el estadio Tahuichi, demostrando su adaptación al equipo y su disposición para contribuir. Godoy ha desarrollado la mayor parte de su carrera en el fútbol boliviano, habiendo defendido las camisetas de Independiente Petrolero, Guabirá y The Strongest antes de llegar a Always Ready. Su experiencia en la liga local y su conocimiento del fútbol boliviano podrían ser factores clave para su desempeño en el repechaje.
Por otro lado, Enzo Monteiro, de 23 años, se presenta como la otra alternativa en el ataque. El delantero, que actualmente milita en el Chungbuk Cheongju de la segunda división de Corea del Sur, ya forma parte del proceso de Villegas y ha disputado 11 partidos con la selección mayor, en los que ha anotado dos goles, ambos en El Alto, frente a Chile y Venezuela, durante las Eliminatorias al Mundial 2026. Monteiro surgió de las divisiones inferiores del Santos de Brasil, luego tuvo un breve paso por el FC Auda de Letonia y ahora continúa su carrera en el fútbol asiático. Su juventud, dinamismo y capacidad goleadora lo convierten en una opción interesante para el ataque boliviano.
Además de Godoy y Monteiro, Víctor Ábrego, delantero de The Strongest, podría ser considerado para ocupar esa función, aunque habitualmente actúa por las bandas. Ábrego, de 29 años, regresó a la selección después de un tiempo fuera de las convocatorias. Su último partido con la Verde fue el 25 de marzo de 2025 ante Uruguay en El Alto, por las Eliminatorias. Tras su paso por el fútbol de Marruecos y sus etapas en FC Universitario y Nacional Potosí, Ábrego regresó al Tigre para la temporada 2026, donde ha tenido un buen inicio de año que lo ha puesto nuevamente en el radar del cuerpo técnico. Con la selección acumula 17 partidos y dos goles, convertidos ante Brasil como visitante y Paraguay como local en las Eliminatorias rumbo a Catar 2022.
El principal problema que arrastra la selección boliviana desde hace meses es la falta de definición en los últimos metros. A la Verde le cuesta concretar las ocasiones que genera, y el último toque suele ser determinante. A pesar de que en algunos momentos logra tener la posesión del balón y generar situaciones de peligro, la falta de precisión en la definición impide que los resultados acompañen al buen juego.
Ahora, con uno de los partidos más importantes de los últimos años en el horizonte, la responsabilidad ofensiva recaerá en estos delanteros cuando les toque entrar en acción. La presión será alta, y la afición boliviana espera que Godoy, Monteiro o Ábrego puedan romper la sequía goleadora y llevar a la Verde a un resultado positivo en el repechaje.
La situación se complica aún más con la solicitud de aplazamiento del repechaje por parte del DT de Irak, lo que genera incertidumbre y podría afectar la preparación del equipo boliviano. La falta de estructura, método y continuidad en el fútbol boliviano, según lo señalado por Robert Arteaga, también son factores que contribuyen a la dificultad de la selección para alcanzar sus objetivos.
La esperanza está puesta en estos jóvenes delanteros, que tienen la oportunidad de escribir una nueva página en la historia del fútbol boliviano. La Verde propone, pero necesita hacer goles para avanzar. El repechaje es una oportunidad única para demostrar el potencial del equipo y clasificar al Mundial, pero para lograrlo, será fundamental que Godoy, Monteiro o Ábrego puedan encontrar el camino al gol y convertirse en los héroes de la selección boliviana.






