La Paz, Bolivia – Bolívar ha presentado una denuncia formal ante el Tribunal de Disciplina Deportiva de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) contra el dirigente de Always Ready, Óscar Barrenechea, y el funcionario del club, Pablo Almanza, tras los incidentes ocurridos al finalizar el partido entre ambos equipos el pasado jueves en Villa Ingenio. El encuentro, que finalizó con una victoria de Always Ready por 3-2, se vio empañado por agresiones físicas y la invasión del campo de juego por parte de personas no autorizadas, incluyendo al popular cantante cruceño Bonny Lovy.
Según el comunicado emitido por Bolívar, Almanza agredió físicamente al futbolista argentino Brian Oyola, mientras que Barrenechea atacó a Ervin Vaca. Además, el club paceño denuncia que Almanza y Barrenechea provocaron un altercado que escaló rápidamente, generando un ambiente de tensión y violencia. La denuncia detalla que Almanza propinó un golpe directo a Oyola, mientras que Barrenechea agredió verbal y físicamente a Vaca, aprovechando el tumulto posterior al partido.
La invasión al campo de juego es otro punto central de la denuncia. Bolívar señala que numerosas personas ajenas al partido ingresaron al terreno de juego, creando un caos y poniendo en riesgo la seguridad de jugadores y árbitros. Entre estas personas, el club identifica al cantante Bonny Lovy, a quien acusan de “provocar a nuestros jugadores” con gestos y palabras ofensivas. Testigos afirman que Lovy se acercó a los jugadores de Bolívar, increpándolos y celebrando la victoria de Always Ready de manera provocadora.
El club Bolívar argumenta que Always Ready incumplió el artículo 69 del Código Disciplinario de la FBF, que se refiere a la seguridad y la prohibición de invasiones al terreno de juego. La sanción establecida para este tipo de infracción oscila entre 5 y 100 salarios mínimos, lo que equivale a una multa que podría variar entre 16.500 y 3.300.000 bolivianos, considerando que el salario mínimo actual en Bolivia es de 3.300 bolivianos.
En cuanto a las agresiones a los jugadores, el Código Disciplinario establece una multa de 20 salarios mínimos (66.000 bolivianos) y la suspensión de uno a tres años para los infractores. La gravedad de las sanciones podría tener un impacto significativo en la participación de Barrenechea y Almanza en futuras competiciones.
Bolívar enfatiza en su comunicado su firme compromiso con la defensa de la integridad de sus jugadores y su apuesta por un fútbol boliviano competitivo, respetuoso y seguro. El club espera que el Tribunal de Disciplina Deportiva investigue a fondo los incidentes y aplique las sanciones correspondientes para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
“No podemos permitir que la violencia y la falta de respeto se conviertan en parte de nuestro fútbol. Debemos proteger a nuestros jugadores y garantizar un ambiente seguro para todos los que participan en este deporte”, declaró un portavoz de Bolívar.
La denuncia de Bolívar ha generado una fuerte polémica en el ámbito deportivo boliviano. Muchos aficionados y analistas han criticado la actitud de algunos dirigentes y la falta de control en los estadios. Se ha pedido a la FBF que tome medidas drásticas para combatir la violencia y garantizar la seguridad en los partidos.
Por su parte, Always Ready aún no ha emitido una declaración oficial sobre las acusaciones de Bolívar. Se espera que el club cruceño presente su defensa ante el Tribunal de Disciplina Deportiva en los próximos días.
El partido de revancha entre Bolívar y Always Ready está programado para el próximo domingo en el estadio Hernando Siles de La Paz. Se espera que este encuentro sea de alta tensión, tanto en el campo de juego como en las gradas. Las autoridades han anunciado que reforzarán la seguridad en el estadio para evitar nuevos incidentes.
Mientras tanto, la polémica continúa creciendo. La presencia de Bonny Lovy en el campo de juego ha generado un debate sobre el papel de las figuras públicas en los eventos deportivos y la necesidad de mantener la distancia entre los aficionados y los jugadores. Algunos han defendido a Lovy, argumentando que solo estaba celebrando la victoria de su equipo, mientras que otros lo han criticado por su comportamiento provocador.
La situación ha puesto en evidencia las tensiones existentes entre los dos clubes más importantes del fútbol boliviano. La rivalidad entre Bolívar y Always Ready es histórica y se ha intensificado en los últimos años. Los incidentes del pasado jueves podrían agravar aún más esta rivalidad y generar nuevos conflictos en el futuro.
La FBF se encuentra ante un desafío importante. Debe investigar a fondo los incidentes, aplicar las sanciones correspondientes y tomar medidas para prevenir la violencia en los estadios. El futuro del fútbol boliviano podría depender de la capacidad de la FBF para abordar este problema de manera efectiva.
Además de la denuncia de Bolívar, el árbitro del partido también ha sido objeto de críticas por parte de algunos dirigentes y aficionados. Se le acusa de haber cometido errores arbitrales que perjudicaron a Bolívar. Sin embargo, la FBF aún no ha recibido ninguna denuncia formal contra el árbitro.
La situación es compleja y requiere una respuesta integral. Es necesario involucrar a todos los actores del fútbol boliviano, incluyendo a los clubes, los jugadores, los árbitros, los aficionados y las autoridades, para construir un ambiente de respeto y seguridad en los estadios. Solo así se podrá garantizar el desarrollo sostenible del fútbol boliviano y proteger la integridad de todos los que participan en este deporte.






