El fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, confirmó este martes el primer caso de feminicidio e infanticidio registrado en el departamento durante el año 2026, desatando una ola de indignación y conmoción en la región. El presunto autor del doble crimen, un hombre de 61 años, identificado como suegro de la víctima, se encuentra bajo detención preventiva tras una audiencia cautelar tensa, marcada por la furia de los pobladores que intentaron tomar justicia por mano propia.
Los hechos ocurrieron en el municipio de Arampampa, al norte de Potosí, donde los cuerpos sin vida de Lucía D. Ch., de 28 años, y su hija de un año fueron hallados en la represa Palamiana. La investigación, que se encuentra en curso, apunta a que el suegro de la víctima es el principal responsable de la tragedia. La detención del imputado estuvo precedida por un intento de linchamiento por parte de una multitud enardecida que se congregó en las inmediaciones del puesto policial local, motivada por rumores de una posible liberación del sospechoso. Ante la amenaza de escalada de violencia, las autoridades desplegaron refuerzos policiales desde Llallagua para garantizar la seguridad del acusado y mantener el orden público.
La audiencia cautelar se desarrolló en un ambiente de alta conflictividad, reflejando el profundo dolor y la indignación de la comunidad. El juez cautelar, tras evaluar las pruebas presentadas por la Fiscalía, dictaminó la detención preventiva del imputado, quien fue trasladado bajo estricta custodia policial al penal de San Miguel de Uncía.
Según las primeras investigaciones, Lucía D. Ch. se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad tras la reciente muerte de su esposo. Tras quedar viuda, decidió trasladarse junto a sus cuatro hijos a la vivienda de su suegro en busca de apoyo económico y para reclamar una deuda de 2.000 bolivianos. La menor de los hijos de Lucía, una niña de 12 años, ha proporcionado un testimonio crucial para la investigación, relatando los hechos previos a la desaparición de su madre y su hermana.
La niña relató que su abuelo se llevó a su madre y a la bebé con el pretexto de recoger maíz, y que cuando intentaron seguirlas, las amenazó para que regresaran a la casa. Este fue el último momento en que las vio con vida. El relato de la menor ha sido fundamental para reconstruir los acontecimientos y establecer la línea de investigación que apunta directamente al suegro como el principal sospechoso.
La Fiscalía también está investigando el hecho de que el imputado se desempeñaba como funcionario municipal en el área de Intendencia, un dato que podría ser relevante para determinar los motivos del crimen y establecer posibles conexiones con su cargo público. Las autoridades han asegurado que se investigará a fondo esta línea de investigación para esclarecer todas las circunstancias del hecho.
Mientras tanto, los tres hijos restantes de Lucía D. Ch. –dos niñas de 12 y nueve años, y un niño de cinco– se encuentran bajo resguardo institucional, recibiendo atención psicológica y social para hacer frente a la traumática experiencia que han vivido. Las autoridades han garantizado que se les brindará todo el apoyo necesario para su recuperación y bienestar.
El fiscal departamental Gonzalo Aparicio enfatizó que este es el primer caso de feminicidio e infanticidio registrado en Potosí en lo que va del año 2026, aunque aclaró que la tipificación penal es preliminar y podría variar conforme avancen las pericias forenses y la toma de declaraciones. La Fiscalía se ha comprometido a llevar a cabo una investigación exhaustiva y rigurosa para determinar la verdad de los hechos y garantizar que el responsable sea llevado ante la justicia.
La tragedia ha sumido a Arampampa en un profundo duelo. Los pobladores, consternados por la brutalidad del crimen, han expresado su solidaridad con la familia de la víctima y han exigido justicia. Las autoridades han anunciado que continuarán con los actos investigativos para esclarecer plenamente las circunstancias del hecho y brindar respuestas a la comunidad.
Este caso ha reabierto el debate sobre la violencia de género y la necesidad de fortalecer las medidas de protección para las mujeres y los niños en Bolivia. Organizaciones sociales y defensoras de los derechos humanos han instado al gobierno a implementar políticas públicas más efectivas para prevenir y combatir la violencia, así como para brindar apoyo a las víctimas y sus familias.
La tragedia en Arampampa es un recordatorio doloroso de la vulnerabilidad de las mujeres y los niños frente a la violencia, y de la importancia de trabajar juntos para construir una sociedad más justa y equitativa, donde se respeten los derechos humanos y se proteja la vida de todos sus ciudadanos. La investigación continúa y se espera que en los próximos días se puedan obtener más detalles sobre los motivos del crimen y las circunstancias que lo rodearon. La comunidad de Potosí, en tanto, permanece en estado de shock y espera respuestas ante esta terrible tragedia.






