La revelación de LA NACION sobre la celebración del cumpleaños del juez Juan Carlos Mahiques en una quinta de Pilar vinculada a Pablo Toviggino, mano derecha de Claudio “Chiqui” Tapia en la AFA, ha desatado una tormenta política y judicial. El magistrado, clave en la definición de la competencia de una investigación sensible sobre los propietarios de la propiedad, niega los hechos, pero testimonios de otros jueces invitados confirman su asistencia al festejo, poniendo en tela de juicio su imparcialidad.
La quinta, ubicada en Villa Rosa, Pilar, ha sido señalada como parte de un entramado de testaferros utilizados por dirigentes de la AFA, incluyendo a Toviggino y al propio Tapia. La investigación busca determinar la verdadera propiedad de la lujosa residencia, y la decisión de Mahiques, junto a otros dos camaristas, sobre si el caso permanece en el fuero Penal Económico o pasa al fuero federal, podría ser determinante para el futuro del expediente.
La noticia ha provocado una ola de críticas y llamados a la recusación del juez. Facundo Del Gaiso, legislador porteño de la Coalición Cívica (CC) y uno de los denunciantes de las presuntas maniobras, calificó la revelación como “obscena y escandalosa”, sugiriendo que podría haber más detalles por salir a la luz. “Por estas razones Tapia y Toviggino se manejaron con tanta impunidad”, afirmó Del Gaiso, quien, tras enfrentarse judicialmente con los dirigentes de la AFA, fue denunciado junto a otros referentes de la CC por presuntas “maniobras de extorsión”.
Maximiliano Ferraro, titular de la CC, fue aún más contundente, exigiendo la inmediata recusación de Mahiques. “Si hay sospechas de que festejó su cumpleaños en la quinta atribuida a testaferros de los dirigentes de la AFA, y que además existen vínculos familiares con ese entorno, no puede decidir en una causa que los involucra”, declaró a LA NACION. La exdiputada nacional Marcela Campagnoli y Graciela Ocaña, de Confianza Pública, se sumaron a los pedidos de recusación, argumentando que la situación compromete la imparcialidad del juez.
La polémica se intensificó con las declaraciones del propio Mahiques, quien rechazó la necesidad de excusarse. “No hay un ‘violenciamoralómetro’ que determine cuándo hay que excusarse. Y si hubiera ocurrido la fiesta, lo que niego, no siento que sea algo por lo que deba excusarme”, afirmó el camarista. Mahiques aseguró que esa noche solo compartió una cena con el intendente de Pilar, Federico Achával, un exalumno suyo, y que allí se cruzó con algunos integrantes del ámbito judicial.
Sin embargo, esta versión fue cuestionada por la abogada María Pace Wells, representante de Del Gaiso, quien denunció la “mugre” en la ética judicial y apuntó a los vínculos entre la familia del camarista y la AFA. Se reveló que Esteban Mahiques, director general de Relaciones Institucionales de la Cancillería, es miembro del Tribunal de Disciplina de la AFA, mientras que su hermano, Juan Bautista Mahiques, fiscal general porteño, era vicerrector de la Universidad de la AFA (Unafa). Ambos renunciaron a sus cargos en la AFA en las últimas semanas, un movimiento que se interpreta como un intento de mitigar la controversia.
El debate se extendió rápidamente a las redes sociales, donde figuras políticas y periodistas expresaron su indignación y exigieron una investigación exhaustiva. María Eugenia Talerico, exvicepresidenta de la Unidad de Información Financiera (UIF) durante el macrismo, sostuvo que el juez “debe excusarse si estuvo en esa quinta” y sugirió que el Consejo de la Magistratura debería intervenir, recordando un pedido previo de juicio político contra el camarista.
Desde el entorno de Tapia y Toviggino, se rechazaron las acusaciones, calificándolas de “rumores de pasillo”. Sin embargo, la insistencia de Mahiques en negar la existencia del festejo, incluso ante la pregunta directa del periodista Hugo Alconada Mon (“Y si fuera cierto, ¿Cuál sería el inconveniente?”), ha alimentado aún más las sospechas.
La trayectoria judicial de Mahiques también ha sido objeto de escrutinio. Antes de integrarse a la Cámara Federal de Casación, fue ministro de Justicia de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. Su nombre también apareció en el contexto del viaje a la residencia del empresario Joe Lewis en Lago Escondido en 2022, un evento que expuso un presunto entramado de influencias informales.
Además, un fallo controvertido en el marco del juicio por los Cuadernos de las Coimas, en el que le concedió al empresario Angelo Calcaterra una vía de escape al considerar que los pagos no eran coimas sino aportes de campaña no registrados, generó críticas y fue posteriormente revertido.
La situación de Mahiques se complica aún más con la inminente renovación de su acuerdo para permanecer en la Casación. El presidente Javier Milei ya envió el pliego para extender su permanencia en el cargo hasta los 80 años, pero necesitará el aval de 37 senadores para lograrlo. La controversia actual podría influir en la decisión del Senado, y la pregunta de quiénes levantarán la mano por el magistrado se ha convertido en un tema central en el debate político.
La revelación de LA NACION ha puesto de manifiesto las complejas conexiones entre el poder judicial, el poder económico y el poder futbolístico en Argentina, y ha reabierto el debate sobre la necesidad de garantizar la independencia y la imparcialidad de la justicia. La investigación sobre la propiedad de la quinta en Pilar y la decisión sobre la competencia del caso podrían tener implicaciones significativas para el futuro de la dirigencia de la AFA y para la credibilidad del sistema judicial.





