Moravia fue testigo de una escena digna de una comedia romántica, protagonizada por el reconocido comentarista deportivo Erick Lonis, el propietario del restaurante de fusión asiática Tom Tom Wok, Rogelio Li Zheng, y su esposa, Yuselyn Granados. Lo que comenzó como una simple visita para probar el famoso Kung Pao Chicken, se convirtió en una anécdota hilarante llena de reconocimientos inesperados y una confesión de amor platónico que dejó a todos boquiabiertos.
Lonis, conocido por su agudeza y carisma en los medios deportivos, relató que la curiosidad lo llevó hasta Tom Tom Wok tras ver videos de la comida en Instagram. “Vi unos videos de su comida por Instagram y quise ir a probar. Fue muy vacilón”, comentó Lonis entre risas. Sin embargo, la experiencia superó con creces sus expectativas iniciales.
Apenas pusieron un pie en el restaurante, Yuselyn Granados, la esposa de Rogelio, demostró una memoria sorprendente. “Apenas entramos, nos dice la esposa de Rogelio: ‘Yo a ustedes como que los conozco’. Pero no sabía de dónde”, relató Lonis. La situación se tornó aún más peculiar cuando un grupo de funcionarias del Ministerio de Salud, reconocieron a Lonis y a su acompañante, José Francisco Porras, como los porteros favoritos del club Saprissa. “En eso pasaron unas muchachas del Ministerio de Salud, vieron hacia adentro y se animaron a entrar. Ellas dijeron: ‘Qué pena molestarlo, pero ustedes son mis porteros favoritos de Saprissa’”, añadió Lonis.
Pero el momento cumbre de la visita llegó cuando Yuselyn, en un arrebato de sinceridad, reveló su admiración secreta por Erick Lonis. “En eso llega la esposa de Rogelio y dice: ‘Yo sabía que los conocía. Lonis, usted es mi amor platónico’”, recordó Lonis, quien no pudo evitar soltar una carcajada al revivir el momento. La reacción de Rogelio Li Zheng, según Lonis, fue épica: “¡Jueputa!”.
Yuselyn Granados, visiblemente avergonzada pero divertida, admitió que la situación la tomó por sorpresa. “No sabía quiénes eran. Yo dije: ‘Los he visto en algún lado’, y les pregunté, pero no me decían. En eso entraron esas muchachas y Lonis dijo algo, entonces le grité: ‘¡Lo sabía, lo sabía, eres mi amor platónico!’. Se me olvidó que mi esposo estaba detrás y pensé: ‘Ya me dieron el divorcio’”, confesó Granados, aliviada de que Rogelio no la haya reprendido. Incluso bromeó sobre la posibilidad de que su esposo sintiera lo mismo si visitara Keyla Sánchez, otra figura pública. “Si viene Keyla Sánchez, seguro él se pone igual de nervioso como me puse yo”, añadió.
Más allá del inesperado romance platónico, la visita de Lonis se centró en la degustación del famoso Kung Pao Chicken de Tom Tom Wok. Rogelio Li Zheng, un tico de ascendencia china, explicó que la clave para un buen Kung Pao Chicken reside en el uso de marañones en lugar de maní. “El Kung Pao sin marañón no queda bien, entonces tienen que usar marañón, no maní”, enfatizó Li Zheng en el video que compartió en sus redes sociales.
Lonis, por su parte, no escatimó elogios hacia el plato. “El Kung Pao sin marañón no queda bien, entonces tienen que usar marañón, no maní”, dijo Li Zheng en el video. “No solo estuvo realmente buenísima, sino que la hacen al frente de uno”, resaltó Lonis, quien se sintió tan cómodo en el ambiente que incluso se aventuró a la cocina para observar de cerca el proceso de preparación.
Tom Tom Wok, ubicado en Moravia, se ha convertido en un punto de referencia para los amantes de la comida asiática de fusión. La historia de la visita de Lonis y Porras, viralizada por Rogelio Li Zheng, ha atraído aún más la atención hacia este restaurante, donde la buena comida y las anécdotas inesperadas parecen ser el plato fuerte. Los propietarios invitan a los comensales a visitarlos, con la esperanza de que puedan vivir experiencias tan memorables como la de Lonis y Porras. Quizás, incluso, se crucen con el propio Lonis o su compañero en alguna ocasión.
La anécdota, que rápidamente se extendió por las redes sociales, ha generado una ola de comentarios y reacciones, demostrando que la combinación de buena comida, humor y un toque de romance platónico es una fórmula infalible para captar la atención del público. La historia de Lonis en Tom Tom Wok es un recordatorio de que, a veces, las experiencias más inesperadas son las que nos dejan los mejores recuerdos.






