Un fenómeno climático descrito como caótico está intensificando severamente las lluvias y provocando inundaciones críticas en el suroeste de Estados Unidos. Según expertos en meteorología y climatología, el responsable de esta situación es un ciclo natural de calentamiento conocido como El Niño, el cual está recalentando las aguas del océano Pacífico, liberando una cantidad masiva de humedad al aire que posteriormente alimenta las tormentas que atraviesan la región.
Si bien es cierto que los episodios de El Niño ocurren de manera irregular cada pocos años, los científicos advierten que la versión más reciente es particularmente extrema. Jeff Masters, meteorólogo de Yale Climate Connections, ha sido enfático al describir la magnitud del evento actual, señalando que, aunque ya se han registrado "super El Niño" en el pasado, el fenómeno actual se categoriza como un "super super El Niño".
A pesar de que este fenómeno no es la única causa detrás de las tormentas severas, los especialistas subrayan que El Niño está incrementando significativamente la probabilidad de que se produzcan lluvias intensas y que estas tengan una fuerza mayor en el sur de los Estados Unidos. Los efectos ya son tangibles en el terreno: el pasado domingo, inundaciones repentinas obligaron a realizar evacuaciones en el norte de Nuevo México y en el centro de Arizona. De manera simultánea, una localidad dedicada al esquí en Colorado se ha mantenido en alerta máxima ante la posibilidad de que su río principal alcance niveles catastróficos.
La magnitud de las precipitaciones es alarmante. De acuerdo con los cálculos de Ryan Maue, quien se desempeñó como científico jefe de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), en las últimas dos semanas han caído más de 20 billones de galones de agua sobre Nevada y los estados que conforman la región conocida como "Four Corners", que incluye a Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado. Esta acumulación de agua se suma a una tormenta húmeda ocurrida apenas la semana anterior, que ya había sometido a estos estados a varios días de inundaciones.
Desde la perspectiva técnica, los expertos explican que este El Niño extremo está añadiendo un volumen superior de humedad al aire y desplazando los vientos atmosféricos hacia el suroeste, creando así las condiciones ideales para el desarrollo de tormentas. Daniel Swain, científico climático de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de California, explicó que, aunque la probabilidad de grandes precipitaciones en el interior del suroeste suele aumentar en esta época del año, el grado actual de intensidad es algo que, en realidad, no se había visto antes.
Un factor agravante en este escenario es el cambio climático provocado por la actividad humana. Randy Cerveny, meteorólogo de la Universidad Estatal de Arizona, señaló que los océanos del mundo ya han experimentado un calentamiento progresivo con el tiempo, y que El Niño eleva aún más estas temperaturas. Según Cerveny, el hecho de que las temperaturas oceánicas sean actualmente más cálidas de lo que eran hace un siglo hace que las situaciones de El Niño sean considerablemente más intensas.
Este fenómeno no es un problema aislado de Norteamérica, ya que está alterando los patrones meteorológicos a escala global. El científico Daniel Swain destacó que regiones como Perú y Ecuador también están registrando inundaciones récord debido a este ciclo.
Las proyecciones indican que el episodio de El Niño alcanzará su punto máximo en el mes de diciembre, y los expertos advierten que su embate podría continuar durante varios meses después de dicha fecha. Ante este panorama, las autoridades y especialistas recomiendan a la población mantenerse vigilante a los pronósticos meteorológicos, planificar sus actividades con anticipación y atender estrictamente las advertencias de evacuación emitidas por las autoridades locales.
Finalmente, el meteorólogo Randy Cerveny advirtió que el calentamiento en el océano Pacífico aún no ha llegado a su punto máximo, lo que sugiere que la región seguirá enfrentando más eventos de esta naturaleza en el futuro cercano.






