En un contexto donde Bolivia busca diversificar sus fuentes de energía para reducir la dependencia estructural de los hidrocarburos, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) ha implementado avances tecnológicos que proponen un modelo replicable para el resto del país. Este viernes, la institución inauguró una electrolinera, diseñada como una estación de recarga para vehículos eléctricos alimentada íntegramente por energía solar, y presentó el funcionamiento de su planta fotovoltaica, la cual ya suministra electricidad a cuatro institutos de investigación.
Durante el acto de inauguración, la rectora de la UMSA, María Eugenia García, subrayó que la universidad ha asumido con seriedad los desafíos ambientales y energéticos que afectan tanto al ámbito nacional como al global. En su intervención, la autoridad universitaria anunció que existe un plan para ampliar progresivamente la implementación de energía solar en otras instalaciones de la institución. García enfatizó que este proyecto debe servir como un ejemplo que no se limite únicamente al entorno universitario, sino que se extienda a todo el territorio boliviano.
En cuanto a los detalles técnicos de la nueva electrolinera, se informó que el sistema aprovecha la electricidad generada a través de paneles solares y cuenta con una potencia de 7,3 kilovatios. El tiempo de recarga estimado es de cuatro horas, aunque este periodo puede variar dependiendo de las características técnicas de cada vehículo. Por el momento, la estación se encuentra en una fase de prueba y está destinada al uso de docentes y estudiantes del área, ubicándose dentro del Campus Universitario de Cota Cota.
De manera complementaria, se presentó la planta solar fotovoltaica de 50 kilovatios, cuya instalación fue posible gracias al apoyo de la cooperación japonesa JICA. Este sistema se encuentra conectado a la red eléctrica y ya provee energía a cuatro institutos de investigación. Un aspecto relevante de esta infraestructura es su contribución al funcionamiento de la planta de oxígeno del Instituto de Investigaciones Mecánicas y Electromecánicas (IIME). Esta capacidad de generación autónoma permitió que la planta de oxígeno reactivara sus funciones durante periodos de bloqueos que impidieron el ingreso de tanques de oxígeno a la ciudad de La Paz.
Desde el ámbito técnico, el Ing. Rodrigo Gutiérrez, coordinador del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica (IIIE), explicó que estas tecnologías son replicables en diversos espacios, siempre y cuando se sigan estrictamente los criterios técnicos de seguridad. Gutiérrez señaló que la UMSA ha mantenido una línea de investigación en alternativas energéticas desde el año 2018, momento en el que la institución ya había advertido sobre la excesiva dependencia del gas natural para la generación eléctrica en Bolivia. El coordinador resaltó que la universidad posee el conocimiento y la experiencia necesarios para apoyar una transición hacia fuentes renovables y sugirió que el Gobierno debería tomar en cuenta las investigaciones desarrolladas por la universidad.
Además de la generación de energía, la UMSA ha avanzado en la movilidad eléctrica. El IIIE, en colaboración con el IIME, desarrolló un prototipo destinado a convertir vehículos de combustión interna en eléctricos. No obstante, el Ing. Gutiérrez aclaró que para que esta iniciativa sea viable a mayor escala, es fundamental contar con un marco normativo que garantice que las conversiones se realicen de forma segura.
En el área de formación profesional, la universidad trabaja en la especialización de técnicos mediante el apoyo de la Cooperación Alemana. A través de cursos para instaladores de paneles solares, los participantes adquieren los conocimientos técnicos requeridos para obtener su registro como instaladores habilitados, fortaleciendo así la mano de obra calificada en el sector de las renovables.
Finalmente, la jornada incluyó la inauguración de un campo de entrenamiento especializado en media y baja tensión. En este espacio, los estudiantes podrán realizar prácticas reales en postes, aprender el montaje de redes eléctricas y aplicar protocolos de seguridad para trabajos en altura. Esta infraestructura fue posible gracias a la donación de equipos especializados mediante un convenio con la Compañía Boliviana de Energía Eléctrica (COBEE), representada por el Ing. Sergio Pereira, y contó con el aporte de la familia Díaz Romero para la instalación del campo. El evento concluyó con la presencia de autoridades universitarias y representantes del sector empresarial.






