El pasado miércoles 28 de octubre, España se vio sacudida por una nueva y devastadora tragedia ferroviaria en la localidad de Urda, Toledo. En un incidente que ha dejado una profunda huella de dolor, dos trenes de alta velocidad —un AVE de Renfe y un Iryo— colisionaron en la vía, resultando en un saldo trágico de al menos 69 personas fallecidas. Entre las víctimas de este siniestro se encontraba el periodista Raúl González Triguero, una figura muy querida y reconocida en el ámbito de la comunicación, especialmente dentro de los pasillos de Mediaset.
El reportero, quien formaba parte del equipo de ¡De Viernes! y había estado vinculado durante una década al programa Sálvame (entre 2013 y 2023), se desplazaba en ese momento hacia Sevilla por motivos estrictamente profesionales. Según se ha conocido, Triguero tenía programado encontrarse en la ciudad andaluza con un cámara de su equipo, bajo la dirección de Bea Archidona y Santi Acosta. El objetivo del viaje era trasladarse posteriormente al domicilio de Amador Mohedano para realizar una entrevista destinada a la emisión de Telecinco. Esta misión laboral se convirtió, lamentablemente, en el escenario de su partida.
La noticia ha causado una conmoción generalizada entre sus compañeros de profesión. Jorge Javier Vázquez, quien compartió con él numerosas vivencias durante la etapa de Sálvame, fue uno de los primeros en expresar su dolor a través de un emotivo mensaje. Vázquez manifestó sentirse "estremecido" al recordar los vídeos donde Raúl hablaba del amor, contrastando esa luz con la tragedia del accidente. En sus palabras, describió el sentimiento de estar "destrozados" y envió un abrazo sentido a su marido y seres queridos, asegurando que el amor dejado por el periodista permanecería siempre entre quienes lo conocieron.
El programa ¡De Viernes! rindió un homenaje conmovedor en directo. A pesar de la tragedia, la emisión del 30 de octubre no fue cancelada, pero se transformó en un espacio de despedida. Con el plató a oscuras y vestidos de negro, los presentadores Bea Archidona y Santi Acosta, visiblemente afectados, leyeron un texto preparado para honrar su memoria. Ambos destacaron que la vida se había "parado" para Raúl y para su familia: sus padres, su hermana Nora, su sobrino y, especialmente, para Marcos, su marido y "el amor de su vida".
Acosta resaltó la humanidad de la familia del periodista durante los días de espera y dolor. Asimismo, mencionó un detalle que subraya el cariño que Raúl despertaba en el sector: compañeros de otras productoras se contactaron con el programa para ofrecer su apoyo e incluso se ofrecieron a realizar la emisión del día en su lugar, un gesto que, según Acosta, solo ocurre cuando alguien es verdaderamente querido.
Otros colaboradores también se sumaron al duelo. Alonso Caparrós recordó la "sonrisa perenne" de Triguero y el placer de haber trabajado con él, compartiendo la última imagen que el periodista había publicado tras un viaje a Asturias. Por su parte, Nacho Abad, desde En Boca de Todos, envió mensajes de cariño a Paki, Paco, Nora y Marcos. Patricia Pardo, desde el programa Vamos a Ver, se limitó a un breve pero sentido "Vuela alto". El anuncio oficial del fallecimiento en directo corrió a cargo de Ion Aramendi en La tarde se mueve, quien dedicó el programa completo a su memoria, describiendo el sentimiento de devastación compartido por todo el equipo.
Raúl González Triguero no solo era admirado por su profesionalidad, sino también por la transparencia con la que compartía su vida. En 2023, mientras aún trabajaba en Sálvame, anunció su compromiso en las calas de Roche, Cádiz, relatando la sorpresa que le dio su pareja durante un atardecer. Este camino culminó en su matrimonio con Marcos Rubio en junio de 2024.
En cuanto a su trayectoria, Raúl recordaba con orgullo que había cumplido 20 años en la televisión. Había ingresado como becario en Telecinco el 27 de abril de 2006, describiendo aquel inicio como una experiencia alucinante en pasillos laberínticos que, con el tiempo, llegó a conocer a la perfección. Durante dos décadas, se mantuvo "al pie del cañón", entregado a su oficio con pasión y una sonrisa constante.






