El Gobierno ha confirmado un cambio significativo en la estructura del Ministerio de Justicia tras la decisión del Presidente José Antonio Kast de remover de su cargo al Subsecretario de Justicia, Luis Silva. La salida del funcionario, conocido también como el “profe Silva”, se hizo efectiva este viernes, marcando el cierre de su gestión en dicha repartición pública.
El detonante de esta medida habría sido un material audiovisual publicado por Silva la noche del jueves. Según los antecedentes disponibles, el funcionario compartió un video que generó una fuerte controversia y que no fue bien recibido por el Partido Republicano. De acuerdo con diversos trascendidos, el contenido de dicha publicación fue el factor determinante que le costó el cargo, provocando la reacción inmediata del mandatario y su equipo político.
En el video en cuestión, Luis Silva deslizó responsabilidades directas hacia el ministro Fernando Rabat. El punto central de la polémica radica en la firma de decretos que, según Silva, resultaron en la rebaja de condenas para personas condenadas por delitos graves, específicamente mencionando a violadores de niños y otros criminales. Esta acusación pública contra un miembro de su propio equipo ministerial generó una tensión interna que culminó en su remoción.
Tras hacerse oficial su salida, Luis Silva se presentó en las puertas del Ministerio de Justicia para entregar sus primeras declaraciones públicas. A pesar de la naturaleza conflictiva de los hechos que precedieron su partida, el tono de su intervención fue estrictamente formal y diplomático.
En el inicio de su declaración, Silva se centró en expresar su gratitud hacia la máxima autoridad del país. “He salido simplemente para agradecer al Presidente José Antonio Kast por la confianza que me dio y la oportunidad de haber trabajado junto a él, durante todo este tiempo, desde el Ministerio de Justicia”, manifestó el exsubsecretario ante los medios presentes.
Posteriormente, Silva dedicó un espacio de su intervención para referirse a la gestión del ministro Fernando Rabat, el mismo funcionario al que había señalado en el video polémico. En un giro hacia la cordialidad, Silva destacó el trabajo realizado en la cartera. “Quiero también remarcar los importantes logros que se han estado realizando desde este ministerio y desearles al ministro y a todo su equipo lo mejor en lo que les queda, de la gestión de Gobierno”, señaló.
Para finalizar su breve comparecencia, el exfuncionario volvió a dirigirse al jefe de Estado y a su círculo cercano de trabajo. “Quiero terminar deseándole al Presidente de la República, y a todo su equipo, lo mejor en la gestión de su gobierno”, concluyó Silva antes de retirarse del lugar.
A pesar de la presencia de diversos medios de comunicación que buscaban profundizar en las razones de su salida y en la contradicción entre el contenido del video y sus palabras finales, Luis Silva mantuvo una postura hermética. El exsubsecretario abandonó las instalaciones del Ministerio sin aceptar preguntas de la prensa, evitando así dar más detalles sobre el conflicto con el ministro Rabat o la reacción del Partido Republicano.
Este episodio deja al descubierto una fractura interna en la gestión de justicia, donde la publicación de un video sobre la reducción de penas para criminales y violadores de niños terminó por precipitar la salida de una autoridad clave. La celeridad de la remoción, ocurrida apenas unas horas después de la publicación del video, subraya la gravedad con la que el Gobierno y el Partido Republicano tomaron las declaraciones de Luis Silva sobre los decretos firmados por el ministro Rabat.






