El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, utilizó sus canales oficiales de comunicación este viernes 30 de octubre para informar sobre dos importantes avances en la lucha contra la criminalidad y el crimen organizado en el territorio nacional. A través de un mensaje contundente, el jefe de Estado reafirmó su compromiso con la aplicación rigurosa de la ley, asegurando que bajo su administración no habrá concesiones para quienes delinquen.
En primera instancia, el mandatario compartió un video mediante su cuenta personal en la plataforma X, en el cual se detallan los procedimientos y el trámite de extradición de nueve presuntos criminales. Estas personas son requeridas formalmente por el gobierno de Estados Unidos para responder por delitos cometidos. Durante la difusión del material, el presidente fue enfático al señalar que el proceso de extradición es una herramienta clave de su estrategia de seguridad, subrayando que desde el centro penitenciario de La Picota las extradiciones no se detendrán.
El jefe de Estado utilizó un lenguaje directo para enviar un mensaje de advertencia a las estructuras delictivas, afirmando categóricamente que en su Gobierno los criminales "no tienen tregua". De La Espriella insistió en que la orden impartida a las autoridades competentes es perseguir a los delincuentes con toda la fuerza del Estado. En sus declaraciones, el presidente manifestó que aquellos que han causado daño a la nación y se han lucrado a través del terror deben comprender que les espera todo el peso de la ley, el cual será ejecutado en cárceles extranjeras.
Asimismo, el mandatario introdujo conceptos definitorios de su gestión al referirse a la denominada "Era del Tigre", un periodo en el cual, según sus palabras, se prioriza la protección de la gente de bien y el combate sin contemplaciones contra los delincuentes. Este enfoque busca diferenciar claramente el trato otorgado a los ciudadanos respetuosos de la norma frente a quienes vulneran la seguridad del país.
De manera simultánea a los anuncios de extradición, el presidente Abelardo De La Espriella informó sobre un operativo coordinado para golpear las mafias dedicadas al robo de hidrocarburos. Este despliegue, denominado "Operación HEXANO", fue ejecutado mediante un trabajo conjunto entre la Policía Nacional, las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación. Como resultado de estas acciones, se logró la captura de 22 personas en cinco departamentos del país, lo que permitió la desarticulación de una estructura criminal especializada en el apoderamiento y la posterior comercialización ilegal de combustible.
Según la información suministrada por el jefe de Estado, esta organización delictiva habría hurtado aproximadamente un millón de galones de hidrocarburos en un periodo comprendido entre enero de 2025 y septiembre de 2026. Esta actividad ilícita no solo afectó la economía del Estado, generando pérdidas superiores a los 1.200 millones de pesos, sino que también sirvió como fuente de financiamiento para grupos narcoterroristas. Específicamente, el presidente señaló que las ganancias derivadas de este robo beneficiaron al ELN, a la organización Los Pachenca y al Clan del Golfo.
Además de las capturas de los operadores directos de la red, el Gobierno informó que la Operación HEXANO también permitió identificar y golpear las redes de complicidad. El mandatario reveló que entre los implicados se encuentran presuntos funcionarios públicos que habrían filtrado información privilegiada para facilitar y favorecer las actividades criminales de la estructura, permitiendo que el robo de combustible se mantuviera operativo durante el tiempo mencionado.
Para finalizar su intervención, el presidente Abelardo De La Espriella hizo referencia a la "Patria Milagro", asegurando que en este contexto la ley se respeta y el patrimonio de todos los colombianos debe ser protegido. El jefe de Estado cerró su mensaje reiterando su respaldo total a la Fuerza Pública por los resultados obtenidos en estas operaciones, reafirmando que la lucha contra el crimen organizado es una prioridad absoluta de su mandato.






