La compañía japonesa Sony ha tomado la decisión definitiva de retirarse del mercado de los reproductores de Blu-ray independientes. Esta medida se ha concretado tras finalizar la comercialización de su último equipo disponible en el mercado de Japón, lo que marca un cierre de ciclo para una línea de productos que durante años fue referente en la calidad de reproducción de video doméstico.
De acuerdo con la información proporcionada por Kunkoku, un reconocido blog tecnológico y distribuidor oficial de los productos de Sony en territorio japonés, la firma ha finalizado los envíos del reproductor de Blu-ray modelo UBP-X700/K. Según los reportes, la fecha límite de comercialización de este dispositivo se ha fijado para el 22 de octubre de 2026.
El modelo UBP-X700/K, que había sido lanzado al mercado el 17 de mayo de 2025, se había convertido en el último bastión de la gama de reproductores de la marca en Japón. Su salida del catálogo ocurre en un contexto de contracción del formato físico, siguiendo una tendencia que la propia empresa ya había anticipado meses atrás. En enero del año pasado, Sony anunció la suspensión de la producción de los discos, lo que ya dejaba entrever el camino hacia la descontinuación total de sus dispositivos dedicados exclusivamente a este fin.
Esta decisión estratégica deja un vacío en la oferta de hardware especializado de la marca, trasladando la responsabilidad de la reproducción de este formato a otro de sus ecosistemas. Según detalla Kunkoku, la situación actual provoca que la consola PlayStation 5, específicamente en su variante diseñada para juegos con discos físicos, se convierta en el único dispositivo que Sony mantiene aún a la venta con la capacidad de reproducir discos Blu-ray Ultra HD.
La relación entre Sony y el formato Blu-ray ha sido fundamental desde los inicios de esta tecnología. La empresa japonesa fue uno de los motores principales en la impulsión y adopción masiva del formato, especialmente desde el año 2006, momento en el cual decidió incorporar el lector de Blu-ray en la arquitectura de la PlayStation 3. Aquella integración fue clave para que el formato ganara terreno en los hogares y se estableciera como un estándar de alta definición frente a otras alternativas de la época.
Sin embargo, a pesar de ese impulso inicial, el formato de disco físico ha experimentado una caída estrepitosa en su demanda durante los últimos años. El auge de las plataformas de streaming y la digitalización de los contenidos han modificado los hábitos de consumo de los usuarios, reduciendo la necesidad de adquirir hardware dedicado únicamente a la lectura de discos.
Este fenómeno no es exclusivo de Sony. El texto fuente indica que otras corporaciones líderes en el sector electrónico han tomado medidas similares. Empresas de la talla de LG y Samsung ya habían anunciado previamente la suspensión de la producción y la posterior descatalogación de sus propios reproductores de Blu-ray, evidenciando que la industria en su conjunto se está alejando del soporte físico.
Con el cese de los envíos del UBP-X700/K, Sony cierra así una etapa de comercialización de equipos independientes para centrarse en la versatilidad de su consola de juegos. La PlayStation 5 ahora asume el rol de único dispositivo vigente de la marca capaz de soportar la tecnología Ultra HD Blu-ray, adaptando la disponibilidad del formato a un hardware que cumple múltiples funciones, mientras que los reproductores dedicados pasan a formar parte del catálogo de productos descatalogados de la firma nipona.






