El ambiente en el entorno del Club Olimpia se encuentra actualmente impregnado de un optimismo palpable. La proximidad de un nuevo encuentro frente a su tradicional rival ha generado una atmósfera de confianza entre los seguidores del Decano, quienes se apoyan en el buen presente futbolístico del equipo y en una racha positiva de resultados obtenidos en los últimos enfrentamientos directos. El objetivo del hincha es claro: lograr un nuevo golpe en el escenario de “La Nueva Olla” para seguir encaminando el camino hacia un festejo al finalizar el año.
En este contexto de alta expectativa, surge la voz de Julián Coronel, quien posee una trayectoria destacada y un conocimiento profundo de lo que significa defender los colores de la Franja Negra. El exgolero, que custodió los tres palos del club durante la década de los 90 y fue pieza fundamental del plantel que alcanzó la gloria en la Copa Libertadores de 1990, ha compartido sus perspectivas sobre el momento actual y el desafío que representa el próximo clásico.
Para Coronel, no existen dudas respecto a quién llega con la ventaja psicológica y estructural al partido del domingo. El exarquero ha manifestado abiertamente que Olimpia es el favorito para ganar el encuentro. Esta postura no se basa únicamente en el rendimiento reciente, sino en una serie de pilares que, según su visión, definen la identidad del club. Coronel destaca que la favoritismo del equipo se sustenta en su grandeza, su historia, la existencia de una institución deportiva seria y la gestión de grandes dirigentes.
Además de los aspectos institucionales, el exjugador resalta la importancia de los títulos obtenidos y el respaldo constante de su afición como factores determinantes. En su análisis, sostiene que Olimpia mantiene esa condición de favorito siempre, independientemente del rival que tenga enfrente, mencionando que esta predisposición se mantiene incluso cuando el equipo debe enfrentar a clubes de potencias internacionales como Brasil o Argentina.
Más allá del resultado inmediato del clásico, Julián Coronel proyecta el futuro del equipo en el Torneo Clausura. El exarquero se muestra ilusionado con la posibilidad de que el Franjeado sume una nueva estrella a su palmarés, asegurando que, para él, el club volverá a salir campeón este año. No obstante, al ser consultado sobre el marcador exacto del duelo contra Cerro Porteño, Coronel optó por la cautela, señalando que la naturaleza de un clásico hace que el resultado sea impredecible y que, en este tipo de partidos, cualquiera de los dos equipos puede alzarse con la victoria.
El análisis del presente también sirvió como puente para que Coronel recordara las experiencias vividas en épocas pasadas, específicamente el impacto motivacional que ejercía el expresidente Osvaldo Domínguez Dibb. El exgolero rememoró con detalle los procesos de preparación previos a los clásicos, mencionando que el plantel concentraba en la tabacalera, lugar donde Domínguez Dibb solía intervenir personalmente para arengar al grupo.
Según el relato de Coronel, el expresidente aprovechaba esos espacios para hablar con todo el plantel, motivándolos a demostrar que eran los mejores y enfatizando la diferencia que marcaba la magnitud del Club Olimpia. Domínguez Dibb se caracterizaba por ser una persona muy exigente, quien instaba a los jugadores a dejar todo el esfuerzo posible dentro del campo de juego.
Un punto central de esas charlas motivacionales era la conexión con el público. Coronel recuerda que el expresidente insistía en que la principal motivación debía ser la afición olimpista, argumentando que la grandeza de la hinchada merecía que los jugadores respondieran con entrega total. Esta presión positiva y la rivalidad máxima con Cerro Porteño eran los motores que utilizaba la dirigencia para impulsar al equipo hacia la victoria, un legado de exigencia que Coronel asocia con el éxito obtenido en su era.





