La investigación judicial en torno a la desaparición de Nancy Godoy, una docente rural de 52 años que es intensamente buscada desde los primeros días de octubre en la provincia de Corrientes, ha registrado un avance significativo con el hallazgo de nuevas evidencias materiales. En un operativo reciente, el personal policial logró localizar prendas de vestir quemadas en la tapera donde residía Ireneo Zarza, quien se desempeñaba como capataz de la estancia El Curupí y se encuentra actualmente imputado en la causa bajo la calificación de femicidio.
El descubrimiento de estos elementos ha llevado a los investigadores a proceder al secuestro inmediato de la ropa, la cual fue trasladada para ser sometida a rigurosos estudios periciales. El objetivo primordial de estas diligencias es establecer si existe una relación directa entre las prendas halladas y la docente desaparecida. De acuerdo con las fuentes vinculadas al caso, los elementos textiles podrían estar total o parcialmente calcinados, lo que añade una capa de complejidad al análisis forense.
Para resolver esta incertidumbre, se han programado cotejos de ADN previstos para este lunes. Estos análisis técnicos buscarán determinar con certeza científica si el material biológico presente en las prendas pertenece a Nancy Godoy. Es fundamental señalar que, hasta el momento, las autoridades no han confirmado que los elementos secuestrados sean efectivamente de la docente, por lo que el vínculo entre este hallazgo y la desaparición permanece bajo una etapa de investigación activa.
Un dato que ha cobrado relevancia en el armado del operativo es la ubicación geográfica de la vivienda del imputado. La construcción rural, descrita como una tapera, se encuentra situada a tan solo 150 metros de la escuela donde Godoy ejercía sus funciones como directora. La docente había arribado al establecimiento educativo a comienzos de octubre, tras haber realizado un viaje de varias horas para asumir su cargo. Esta estrecha cercanía entre el lugar de trabajo de la víctima y la residencia de Ireneo Zarza es uno de los elementos que los investigadores han incorporado al análisis del caso, aunque han aclarado que, por sí sola, esta proximidad no es suficiente para determinar los hechos exactos que ocurrieron.
En el plano judicial, la causa presenta un cuadro complejo con cinco personas imputadas por diversos delitos. Ireneo Zarza, Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas enfrentan acusaciones por el delito de femicidio. En el caso de Zarza y Sandoval, la justicia ha dictado la medida de prisión preventiva, manteniéndolos bajo custodia mientras avanza el proceso. Por otro lado, Rosa Leguizamón ha sido imputada por el delito de homicidio simple, mientras que Ezequiel Bordón enfrenta cargos por falso testimonio. La fiscalía ha subrayado que las responsabilidades individuales de cada uno de los involucrados deberán ser precisadas a medida que se incorporen nuevas pruebas al expediente.
Paralelamente al análisis de las evidencias materiales, las fuerzas de seguridad mantienen activos los rastrillajes en el paraje El Malezal, zona donde Nancy Godoy fue vista por última vez. Los operativos de búsqueda en el terreno tienen como finalidad reconstruir los últimos movimientos de la docente y hallar cualquier pista que permita esclarecer su paradero.
La resolución de este caso depende ahora, en gran medida, de los resultados de las pericias forenses. El análisis de las prendas quemadas podría aportar información determinante para la causa, permitiendo a los investigadores avanzar en la hipótesis del crimen o descartar la relación de los objetos con la víctima. Mientras tanto, la comunidad y los familiares aguardan que las pruebas técnicas brinden las respuestas que hasta ahora el paraje El Malezal ha mantenido ocultas.





