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Pablo Longoria en la cuerda floja: El fallido paso del director deportivo por River Plate

Una evaluación interna pone en duda el futuro del director deportivo español.

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Pablo Longoria en la cuerda floja: El fallido paso del director deportivo por River Plate

El Club Atlético River Plate atraviesa un periodo de intensas transformaciones en su estructura organizativa, particularmente en lo que respecta al departamento de fútbol. Tras la asunción de Stefano Di Carlo en la presidencia de la institución, se han implementado diversas modificaciones en la gestión deportiva con el objetivo de optimizar el rendimiento y la administración del plantel. Sin embargo, dentro de este marco de cambios, ha surgido una situación particularmente polémica que involucra al director deportivo español Pablo Longoria, cuya continuidad en el club se encuentra seriamente comprometida.

La información fue revelada por el periodista Juan Cortese a través de la señal de TyC Sports, quien brindó detalles sobre la incómoda posición que ocupa Longoria dentro de la estructura millonaria. Según Cortese, la llegada del profesional español, quien fue impulsado por la gestión de Stefano Di Carlo, no ha cumplido con las expectativas iniciales, llegando a calificarse su paso por la entidad como un "fallido". El periodista subrayó que, a pesar de su cargo, Longoria es técnicamente un empleado de River Plate, sujeto a un contrato y a una evaluación de desempeño que se realiza al cierre de cada año.

Uno de los puntos más críticos señalados en el reporte es la falta de claridad respecto a las funciones reales del director deportivo. A pesar de su relevancia teórica en el organigrama, Cortese afirmó que es difícil determinar de manera formal cuál ha sido su rol exacto y qué actividades ha desarrollado puertas adentro del club. Esta invisibilidad se ha visto acentuada por la ausencia de una presentación formal ante los medios y la comunidad del club, lo que provocó que su figura se desvaneciera progresivamente en el día a día de la institución.

La principal fuente de conflicto y la razón del descontento de la dirigencia radican en la gestión de las salidas de los futbolistas. De acuerdo con los datos proporcionados, Longoria recibió instrucciones directas de Stefano Di Carlo para facilitar la salida de ciertos jugadores del plantel. El objetivo era negociar estas transferencias de una manera eficiente y favorable para los intereses económicos del club; sin embargo, los resultados no fueron los esperados, y las negociaciones no prosperaron según el plan trazado.

Esta gestión deficiente en la salida de jugadores no solo afectó la relación de Longoria con la directiva, sino que también generó una tensión palpable con el cuerpo de futbolistas. Cortese mencionó que muchos de los jugadores que trabajan diariamente en el club no comprendieron el rol del español. De hecho, cuando Longoria comenzó a frecuentar las instalaciones de Cantilo, fue mirado "de reojo" por los jugadores, quienes lo identificaron como la persona responsable de haberlos colocado en la lista de salidas, deteriorando así el clima interno.

En cuanto a la jerarquía y el flujo de trabajo, se aclaró que Longoria reporta directamente a Stefano Di Carlo y a Enzo Francescoli. No obstante, surgió un dato revelador sobre sus limitaciones operativas: a pesar de su cargo de director deportivo, se informó que no tuvo injerencia real en el Mercado de Pases, una de las áreas más sensibles y vitales para cualquier club de fútbol. Esta falta de poder ejecutivo en las contrataciones y ventas refuerza la percepción de que su misión en Argentina nunca quedó clara.

El panorama para Pablo Longoria parece ser terminal en River Plate. Aunque su llegada fue vista inicialmente como un movimiento estratégico, la pérdida de espacio dentro de la organización ha sido acelerada. El periodista Juan Cortese fue categórico al afirmar que es muy probable que el español no continúe en sus funciones. Si bien se habla de una posible salida formal en diciembre, el análisis proyecta que la dirigencia revisará su puesto y que es improbable que Longoria siga formando parte de la estructura deportiva en el año 2027.

En resumen, el paso de Pablo Longoria por el Millonario se describe como una gestión sin impacto visible, marcada por la falta de comunicación, el rechazo de algunos sectores del plantel y la incapacidad de concretar los objetivos de negociación impuestos por la presidencia de Di Carlo. El director deportivo español, que llegó con la promesa de aportar su experiencia, se retira —según las proyecciones actuales— sin haber logrado asentarse ni dejar una huella positiva en la gestión del fútbol de River Plate.

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