El Atlético Nacional reafirmó su hegemonía actual sobre el Independiente Medellín al conseguir una victoria por 2-1 en el Clásico Paisa número 347. El encuentro, correspondiente a la fecha 16 de la Liga BetPlay-2 2026, se llevó a cabo en el estadio Atanasio Girardot ante la presencia de aproximadamente 40.609 espectadores, quienes fueron testigos de una remontada verdolaga que permitió al equipo consolidar su posición en la cima de la tabla.
Con este resultado, el Rey de Copas alcanzó los 32 puntos, manteniéndose en el liderato del campeonato y asegurando matemáticamente su clasificación a los cuadrangulares semifinales. Por el contrario, el Independiente Medellín, conocido como el Poderoso, se quedó con 23 unidades, situación que lo obliga a reaccionar en el tramo final del torneo "todos contra todos" para evitar quedar fuera de la fase decisiva del certamen.
La superioridad reciente de Nacional sobre su eterno rival de patio es evidente. En los enfrentamientos más recientes, el conjunto rojo no ha logrado obtener la victoria, sumando a este resultado la eliminación sufrida en la Copa Colombia, donde el cuadro verdolaga se impuso con un marcador global de 3-2.
El desarrollo del partido comenzó con un dominio marcado por parte del Medellín. Durante la primera mitad, el equipo rojo generó múltiples oportunidades que pudieron haber ampliado la ventaja. No obstante, la figura de Franco Armani fue fundamental para el equipo verde, ya que el guardameta argentino realizó diversas intervenciones oportunas que evitaron que el marcador fuera más abultado. A pesar de los esfuerzos defensivos y los salvamentos de Armani, el DIM logró abrir el marcador al minuto 28.
El gol del Poderoso llegó tras una jugada colectiva iniciada con un cobro de costado de Agustín Martegani y un centro preciso de Luis Escorcia. El receptor fue Alfonso Simarra, el zaguero central cartagenero de 26 años y 1,90 metros de estatura, quien aprovechó su fortaleza física y su buen juego aéreo para conectar un cabezazo libre de marca en la boca del arco, poniendo el 1-0 parcial.
Desde el inicio, el técnico de Nacional, Lucas González, planteó una nómina considerada "revolucionaria". El equipo salió al campo con tres volantes creativos —Edwin Cardona, Elías Cabrera y James Rodríguez—, prescindiendo de referentes de área fijos, mientras que jugadores como Nicolás Rodríguez, Alfredo Morelos y Andrés Sarmiento permanecieron inicialmente en el banco de suplentes. Esta falta de contención en el medio campo fue aprovechada por el Medellín, que encontró espacios por las bandas y puso en serios aprietos al líder del torneo.
El clima del encuentro se vio empañado en algunos momentos por fricciones entre los jugadores, destacándose especialmente los enfrentamientos entre Edwin Cardona y Franck Fabra. Estas tensiones opacaron el espectáculo deportivo, aunque el juez central, el nariñense Jonathan Ortiz, logró intervenir a tiempo para mantener el control del juego.
En la etapa complementaria, Nacional mantuvo su planteamiento inicial, buscando sorprender a través del lateral derecho Andrés Román, aunque sus intentos fueron neutralizados por el portero Salvador Ichazo. Sin embargo, el destino del partido cambió al minuto 53. Tras una pérdida de balón de Franck Fabra, quien chocó con un rival en una acción ofensiva, se gestó un contragolpe rápido que culminó con una definición de lujo de Edwin Cardona, quien puso el marcador 1-1.
Buscando mayor efectividad en el ataque, Lucas González realizó un cambio táctico retirando a Mateus Uribe para ingresar a Andrés Sarmiento. Este movimiento equilibró el juego y otorgó al equipo verdolaga una mayor ambición ofensiva. A 30 minutos del final, ocurrió una acción polémica cuando el árbitro decidió no sancionar un penal tras un impacto accidental del balón en el rostro de Jeison Medina, provocado por Franco Armani.
Poco después, al minuto 73, llegó el gol de la victoria. Samuel Velásquez asistió a Andrés Sarmiento dentro del área, quien definió con precisión para poner el 2-1 definitivo. En los minutos finales, Nacional realizó otros cambios, retirando a James Rodríguez y Edwin Cardona para dar entrada a Nicolás Rodríguez y Alfredo Morelos, quien regresaba a las canchas tras recuperarse de una lesión.
El cierre del encuentro fue un reflejo de la dinámica general del clásico: el Medellín, que había dominado y perdonado en el primer tiempo, se diluyó en la segunda mitad, permitiendo que Atlético Nacional capitalizara sus oportunidades y sellara el triunfo que lo ratifica como el máximo aspirante al título.





