El entorno del Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, celebrado en el Circuito de las Américas en Austin, se vio envuelto en una controversia ajena a la pista durante el pasado fin de semana. La escudería Alpine se vio obligada a intervenir y emitir un comunicado oficial para desmarcarse de las declaraciones realizadas por Jeremy Clarkson, el reconocido presentador británico que asistía al evento como invitado del equipo de Enstone.
La polémica se originó durante una entrevista concedida por Clarkson a Sky Sports F1. En el transcurso de la charla, el británico vinculó de manera directa la penalización en la parrilla de salida que debía cumplir el piloto argentino Franco Colapinto con su nacionalidad. Según las palabras del exconductor de Top Gear, el piloto argentino tenía una sanción "por ser argentino". Lejos de limitarse a una observación, Clarkson añadió que él mismo le impondría una penalización por ese motivo, haciendo una referencia explícita al conflictivo episodio que vivió su programa durante una visita a Argentina en el año 2014.
Ante la repercusión de estas palabras, Alpine decidió actuar con rapidez para evitar que la postura de su invitado fuera interpretada como una posición institucional. A través de un comunicado difundido por la organización, la escudería dejó claro que las opiniones vertidas por el presentador británico no representan los valores que rigen al equipo.
"Desde el equipo Alpine somos conscientes de los comentarios realizados por un invitado del equipo en una reciente entrevista televisiva en Austin", señaló la escudería en el documento oficial. El equipo subrayó que dicha opinión personal no se alinea con sus principios fundamentales, los cuales promueven activamente la amabilidad y el respeto hacia todas las personas, independientemente de su origen.
El respaldo hacia el piloto argentino fue explícito y tajante en el cierre del mensaje. Alpine ratificó la posición de Colapinto dentro de la estructura deportiva afirmando: "Franco es nuestro piloto y tiene todo nuestro apoyo". Cabe destacar que, aunque el comunicado no menciona nominalmente a Jeremy Clarkson, la referencia a un "invitado del equipo" y la mención a la entrevista televisiva en Austin hacen evidente que la respuesta está dirigida a las declaraciones del británico.
Para poner en contexto la situación deportiva, es necesario precisar que la sanción que Franco Colapinto deberá cumplir en el Gran Premio de Estados Unidos no tiene ninguna relación con cuestiones personales o nacionales, sino que responde estrictamente a normativas técnicas de la categoría. La penalización se debe al uso de una cuarta unidad de electrónica de control (ECU), superando el límite de tres unidades permitidas por la normativa durante la temporada. Esta sustitución técnica implica, reglamentariamente, una penalización de diez posiciones en la parrilla de salida.
El trasfondo de los comentarios de Clarkson se remonta a 2014, cuando el equipo de Top Gear visitó la Patagonia argentina. En aquel entonces, la matrícula del vehículo Porsche que conducía el programa fue interpretada como una referencia a la Guerra de las Malvinas. Aquel incidente provocó fuertes protestas en Argentina y terminó con la salida precipitada del equipo del país, un evento que Clarkson decidió evocar durante su entrevista en Austin para justificar su comentario sobre Colapinto.
Con esta respuesta, Alpine ha centrado sus esfuerzos en marcar una distancia clara y pública respecto a la postura de su invitado, priorizando la protección de su piloto y la reafirmación de sus valores corporativos de respeto y convivencia en el paddock de la Fórmula 1.






