Las autoridades de Filipinas han puesto en marcha una investigación judicial contra Thomas Markle, padre de Meghan Markle, luego del hallazgo de material presuntamente vinculado al abuso sexual infantil en una propiedad donde el ciudadano estadounidense residió anteriormente. El caso ha cobrado relevancia internacional debido al vínculo familiar de Markle con el príncipe Enrique y la duquesa de Sussex.
La confirmación de las diligencias provino del ministro del Interior de Filipinas, Jonvic Remulla, quien detalló que la Policía Nacional de Filipinas (PNP) llevó a cabo una inspección exhaustiva en la antigua residencia de Thomas Markle, ubicada en la isla de Cebú. Durante el operativo de registro en el domicilio, los agentes policiales localizaron una computadora portátil y lo que el funcionario describió como un "alijo de material de pornografía infantil".
Según el comunicado emitido por Remulla la noche del pasado sábado, el equipo de investigación ha procedido a la incautación del dispositivo electrónico para someterlo a un análisis técnico especializado. El ministro informó que la computadora portátil se encuentra actualmente bajo un proceso de investigación forense, y se espera que los resultados finales de este análisis estén disponibles en el plazo de una semana.
En relación con los pasos legales a seguir, Jonvic Remulla aseguró que las autoridades filipinas tomarán "las acciones legales apropiadas" en contra de Thomas Markle, siempre y cuando el análisis forense arroje evidencias suficientes para formular una acusación formal. El ministro subrayó que la Policía Nacional de Filipinas coordinará sus esfuerzos con las contrapartes correspondientes para localizar al sujeto y proceder con el marco legal vigente si se determina la responsabilidad penal del investigado.
Thomas Markle, quien vivió en la isla de Cebú durante un periodo prolongado, regresó a los Estados Unidos a principios del presente año. Ante las graves acusaciones que pesan sobre él, Markle ha emitido declaraciones en las que niega rotundamente cualquier tipo de conducta ilícita relacionada con los hallazgos en su antigua vivienda.
De acuerdo con reportes difundidos por el tabloide británico The Sun la semana pasada, el origen del hallazgo se remonta a una acción realizada por el propio hijo de Markle, Thomas Markle Jr. Según la información periodística, el joven descubrió las imágenes de abuso infantil mientras se encontraba revisando cajas y pertenencias en la antigua residencia de su padre, lo que posteriormente desencadenó la intervención de las autoridades.
Por su parte, Meghan Markle ha manifestado públicamente su postura ante estos hechos. En un comunicado emitido el pasado viernes, la duquesa expresó estar "profundamente consternada" por las acusaciones que señalan que su padre poseía imágenes de abuso infantil.
En el mismo comunicado, Meghan reveló detalles sobre antecedentes similares. Afirmó que en el año 2018 tuvo conocimiento de una carta enviada tanto a la Policía Metropolitana de Londres como al departamento de Protección de la Familia Real y Servicios Especializados. En dicho documento se formulaban denuncias inquietantes y perturbadoras contra su padre, y señaló que en aquel momento se le aseguró que tales acusaciones estaban siendo investigadas por las autoridades competentes.
Finalmente, el tabloide The Sun informó el domingo que la relación entre padre e hija se encuentra completamente fracturada. Según la publicación, Meghan envió el año pasado una última misiva a su padre en la que le comunicaba que lo consideraba un abusador y le notificaba que, debido a ello, él nunca conocería a sus nietos. El caso permanece abierto a la espera de los resultados forenses de la laptop incautada en Filipinas.






